Por Antonio Rosselot
14 octubre, 2020

Zak fue rescatado por una organización animalista de Charleville-Mézières (Francia) luego del incidente, quedando muy débil y sufriendo con el frío nocturno. Hoy goza del calor de un nuevo hogar, mientras que la justicia investiga al grupo de cobardes jóvenes que lo agredió.

La historia que les contaremos a continuación demuestra con creces que, generalmente, las personas que uno cree que son bien educadas por contexto terminan siendo todo lo contrario.

Y aquí, en una horrible situación indigna causada por un grupo de jóvenes franceses, éstos se escaparon totalmente al estereotipo de la elegancia gala. La víctima fue un pequeño gatito negro de apenas 3 meses, que sufrió un maltrato por el que no debería pasar nunca ningún animal.

FB: Association LISA

La noche del 7 de septiembre pasado, el pequeño felino tuvo la real desgracia de cruzarse con este grupo de jóvenes en la localidad de Charleville-Mézières (Francia), quienes decidieron entretenerse usándolo como un balón de fútbol y dándole patadas violentas, como si estuviesen en medio de un partido.

Pero eso no terminó allí, ya que de acuerdo a lo reportado por France 3, los chicos habrían llevado al pequeño a una fuente de agua céntrica del lugar para “enseñarle a nadar”: es decir, básicamente sumergirlo en el agua arriesgando a ahogarlo. LISA, una organización animalista local, luego salió al paso para salvar al pequeño, luego de que un testigo denunciara la escena.

FB: Association LISA

“La policía me contactó a la medianoche. Nos dijeron que los habían llamado porque unos jóvenes estaban jugando ‘a la pelota’ con un gato, y que supuestamente querían enseñarle a nadar. Nos movimos para rescatar al gatito y lo encontramos muerto de frío, muy débil. Por fortuna no tenía nada roto. Los jóvenes fueron detenidos y vamos a hacer una denuncia, nuestro testigo no quiere que esto quede impune”.

Sabrina, presidenta de la asociación animalista LISA, a France 3

Luego de los tratamientos y cuidados de rigor, Sabrina señaló que el gatito —conocido como Nemo— recibiría su microchip, vacuna, castración y sería puesto en adopción, para la cual “ya había recibido varias llamadas” antes.

Desafortunadamente, este no es el primer caso de maltrato por golpes en el que ella intercede.

FB: Association LISA

“Podría decirte toneladas. Vi este caso hace unos años, de un joven que había matado a un gato pateándolo. Hay cada vez más abusos y no hay suficientes sanciones; hay leyes, pero no se hacen cumplir”.

Sabrina, presidenta de la asociación animalista LISA, a France 3

Por fortuna, la suerte del pequeño Nemo pudo cambiar para mejor. Menos de dos semanas después de su asalto, logró encontrar una familia y un hogar definitivo con una pareja de jubilados que le dedica todo el día; lo bautizaron nuevamente como Zak.

FB: Association LISA

Según Sabrina, el gatito recuperó el gusto por la vida tras toparse con este grupo de inadaptados a quienes la policía ya está investigando. Si bien en un comienzo tenía un normal susto y angustia de enfrentarse a desconocidos, hoy Zak sólo disfruta en su nuevo hogar.

¡Así es como deben terminar todas estas historias! Y con los agresores sancionados también, claro está.

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