Por Luis Aranguren
19 marzo, 2020

Alimentó a cada uno con biberones para que pudieran recuperar fuerzas, el deber de un militar es salvar vidas sin importar la especie.

Cada militar antes de usar el uniforme recibe un juramento, en donde defenderán la patria pero sobre todo salvarán la vida de todo aquel que lo necesite. Es algo que va junto a esas ropas y botas, el motivo de tanto entrenamiento diario.

Pues aquel juramento no especifica sobre una especie, por lo que se supone que están ahí para salvar a cualquier ser vivo que lo necesite.

Youtube / Joshua Bisnar

Josh Bisnar es un soldado de la marina de Estados Unidos quien descubrió que cerca de su trabajo habían 4 conejitos huérfanos y de quedarse ahí no vivirían mucho según Daily Mail. Fue por eso que no pudo abandonarlos, así que decidió rescatarlos y darles una segunda oportunidad.

Solo necesitó tener ganas y un biberón, con el cual los alimentó durante dos meses por 4 meses al día a la espera de que pudiesen comer sólidos por sí mismos.

Josh vive en California donde trabaja como ayudante en un hospital de la Marina, su deber siempre ha sido prestar servicios de auxilio y esta vez no sería diferente. Al avistarlos vio que la madre de estos pequeños estaba muerta, quizás por complicaciones en el parto y él no permitiría que los bebés compartieran el mismo destino.

“Vivo en Camp Pendleton, CA. Y cuando estaba tomando la cancha de voleibol en el cuartel encontré un conejo muerto (adulto). Mientras continuaba rastrillando, encontré un pequeño agujero con 4 conejitos diminutos ”.

-Josh Bisnar

Lo primero que hizo fue llevarlos a un lugar tibio dentro de su hogar, ahí los envolvió con algunas camisetas viejas para que se sintieran a gusto.

Youtube / Joshua Bisnar

Lo próximo fue que investigó cómo criarlos y de qué forma alimentarlos, no quería alimentarse y hacerles daño. Encontró una fórmula de leche la cual tendría que darles durante 4 veces al día a cada uno, un trabajo que para él valió la pena.

«Hice una bonita caja para que vivieran y los alimenté con biberón hasta que pudiera hacer que comieran los alimentos locales».

-Josh Bisnar

Al pasar el tiempo tuvo que llevarlos a un centro de rescate de vida silvestre, estaban grandes y necesitaban mucho espacio que lamentablemente Josh no les podía dar. Un trabajo duro que hizo en todo momento con amor y separarse de ellos fue como dejar el primer día de clase a los hijos en el colegio.

Imaginamos que fue una situación difícil, sin embargo cumplió con su deber como un buen soldado pero sobretodo como una excelente persona. Una muestra de lo que un buen corazón está dispuesto a hacer por otros seres vivos.

Youtube / Joshua Bisnar

Esperemos que existan más Josh allá afuera y que estén dispuestos a ayudar a quienes lo necesiten, aunque no se sepa esos conejos estarán siempre agradecidos.

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