Por Camilo Fernández
3 agosto, 2018

¿El mejor amigo del hombre? Patrañas.

Sunny nació para ser un perro especial. Solo él, de todos sus hermanos, no fue adoptado por alguna familia. Pero eso no significó recibir menos amor. El cachorro finalmente se quedó con la familia quien encontró a su madre junto a la camada abandonados a las orillas de un camino y los ayudó.

Ariana Smoak

“Encontramos casas para todos excepto Sunny y nos enamoramos de él, así que terminamos quedándolo”, dijo Ariana Smoak a The Dodo. “No cambiaría la experiencia por nada”.

El perro es descrito como juguetón cuando estaba con sus hermanos y que lograría enamorar a cualquiera. Con muchos juguetes a su disposición, su favorito se convirtió en uno muy inusual.

Ariana Smoak

Es como ese amigo imaginario de niño que algunos todavía revisitan en sus mentes.

Smoak cuenta que en su casa tenía una alfombra que quería estirar, por lo que puso un ladrillo en unas de sus puntas para mantenerla fija.

Ariana Smoak

Por alguna extraña razón, Sunny se enamoró del ladrillo. Lo masticaba y lamía. “Nuestros otros dos perros ni les interesaba”.

El cachorro se obsesionó con este duro objeto y jugaba cada vez que podía con él. Los dueños pensaron que esto era solo una fase, que en algún momento, cuando creciera, se le iba a pasar.

Ariana Smoak

Pero nunca se le pasó.

Nos dimos cuenta a medida que crecía y se hacía más grande de que se quedaría con él, se sentía cómodo al estar cerca de él, así que simplemente lo mantenemos sobre la alfombra por él”, dijo Smoak.

“Mi mamá y yo estamos tan acostumbrados a que esté allí que no nos damos cuenta”.

Ariana Smoak

Sunny está con su amigo ladrillo casi todo el tiempo. Si él es feliz así, quién es uno para juzgarlo. En cierto modo, este perro es como nosotros con el teléfono. Simplemente no podemos despegarnos de él.

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