Por Andrés Cortés
30 enero, 2018

Su dueña se acercó a organización y pidió que lo sacrificaran.

El sobrepeso es un problema que afecta no solo a los humanos, sino también a los animales. Nuestro amor expresado con comida muchas veces los sobre alimenta y junto con el poco ejercicio, el aumento de peso en un perro no es algo completamente extraño o anormal. Pero lo más preocupante comienza cuando estos kilos extras pueden costar vidas.

Su nombre es Honey y pesa 30 kilos. Un peso nada normal para un perro de raza beagle quien de acuerdo al medio WGRZ debería pesar 12 kilos.

SPCA

Debido a su peso, el animal a penas podía moverse, pues al caminar arrastraba su barriga debido a las cortas patas que tienen estos animales. Debido al constante «golpe» que recibía en su barriga, no era extraño que terminara orinándose o defecando, sobre ella misma.

Pero el problema de alimentación de esta perrita caía directamente en su dueña, quien según la Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (SPCA en sus siglas en inglés) tendría demencia.

La organización sospechaba que la mujer probablemente alimentaba a Honey una y otra vez, olvidando que ya había comido.

Pero su situación había llegado a tal extremo que la dueña dejó a Honey en un refugio de animales para que la sacrificaran.

SPCA

Para la fortuna de Honey, el SPCA es un refugio que no aplica la muerte, pues la solución que estos dieron era mucho menos letal: que pierda peso.

¡En tan solo 6 meses perdió más de 17 kilos! Esto gracias a diversas técnicas que utilizaron en el centro donde hospedaba, como por ejemplo ejercicios en piscinas.

«Me sorprendió lo rápido que sucedió», informó Sue Cable, una voluntaria del SPCA que ayudó a Honey a mejorar, quien además contó que Honey se encuentra más feliz y de mejor humor.

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