Por Daniela Morano
23 enero, 2019

Ahora vive junto a una hermana gata, también ciega, que lo limpia, cuida y le enseña a “ser un gato”.

Los animales más que el ser humano dependen completamente de su instinto. Es gracias a este que sobreviven en las circunstancias más adversas que se les puedan presentar, y eso también incluye ayudar a otros cuando creen que lo necesitan. Rose Jenkins paseaba junto a su perro, Jai, cuando este comenzó a tirar de su correa, ansioso.

“Pensé que había olido alguna comida, pero no era eso. Se puso a saltar y estaba intranquilo, lo que me sorprendió. No sabía si era una rata…o qué”, dijo Jenkins a The Dodo. Fue entonces cuando fijó su mirada en el lugar hacia el que Jai miraba, y ahí vio una pequeña mancha negra que resultó ser un gatito blanco con negro, entre medio de unas cañerías afuera de un hotel abandonado.

Rose Jenkins
Rose Jenkins

Jai asustó un poco al gato, quien se quedó quiero cuando se acercaron. “El gatito se quedó ahí… como confundido o perdido. Entonces vi sus costillas y supe que estaba desnutrido”.

“Le encantan los gatos. Cuando me tocaba cuidar gatos él los adoptaba, le producían mucha curiosidad. No quería que asustara a este así que fui a dejar a Jai y regresé por él, rezando porque estuviese ahí cuando regresara. Llamé a mi esposo para que me pasara la jaula y me dijo ‘oh no, ¿qué encontraste ahora?’. Le dije ‘Jai encontró un gatito'”.

Rose Jenkins
Rose Jenkins

El gato seguía en el mismo lugar, asustado. “Movía su cabeza de un lado a otro y yo pensaba que buscaba algo, pero de ahí me miró fijo y no podía creerlo, no tenía ojos”.

Jenkins lo tomó y corrió al veterinario para que lo examinaran. Estaba cubierto de pulgas, sus ojos estaban infectados y olía mal.

Rose Jenkins
Rose Jenkins
Rose Jenkins

Aldous, como lo nombró, recibió ayuda de inmediato. “Le inyectaron fluidos y tratamiento para las pulgas, y le limpiaron sus ojos. Era tan dulce y tranquilo… se puso a ronronear cuando me acercaba. Estaba muy delgado y débil así que no podían operarlo de inmediato, tuvieron que esperar 3 días para que estuviese mejor alimentado. El cuarto día lo sedaron y le limpiaron los ojos, cosieron los agujeros”.

Jenkins lo visitaba todos los días mientras pensaba qué haría con él. No podía quedárselo porque tiene varios perros y Aldous no estaría feliz ahí.

Rose Jenkins
Rose Jenkins
Rose Jenkins

Se comunicó con PAWS Bangkok, un grupo de rescate local, quienes se ofrecieron a pagar su tratamiento y ayudarla a encontrarle un hogar. “Mucha gente siguió su historia y su progreso, pero una familia destacaba. Ethan y su novia tenían una gatita ciega quien sería muy feliz con un compañero. Sabían cuidar de un gato ciego. Cuando me enviaron fotos me dieron ganas de llorar. Su hermana lo limpiaba y le hacía cariño. Aldous la seguía a todos lados y aprendía a ser un gato”.

“La mejor parte de esto es que pude no haberlo visto pero lo vi y pudimos salvarlo. Es un pequeño sobreviviente. Ahora está feliz con su familia que lo adora”.

 

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