Sus dueños no podían pagar la cirugía, pero ella sin pensarlo sacó su tarjeta de crédito y pagó por ellos.

Todos sabemos lo inquietos y curiosos que pueden llegar a ser los perros. Es tanto, que a veces es mejor no quitarles ni un ojo de encima, pues al primer descuido, de seguro habrán hecho alguna travesura que podría traernos problemas.

Bien sabe de ello Diane Abbate-Cavallo, una mujer que estaba esperando una cirugía de rodilla para la tarde, cuando su perro consideró que era un excelente momento para jugar con una sábana y tragársela.

La familia supo lo que había sucedido después de ver un montón de trozos de tela repartidos por el suelo y entonces A.J, el doberman de 5 años, debió ser sometido a una cirugía de emergencia en el Hospital Veterinario Daisy Mountain.

Liftable

Pero a pesar de los mejores esfuerzos de los especialistas para retirar la sábana, llegaron a la conclusión de que solo sobreviviría si se sometía a una operación mucho más compleja, pues la Dra. Millman y su colega, el Dr Young, habían estado operándolo por cuatro horas y de pronto descubrieron que sus intestinos estaban totalmente destrozados y debían reparárselos.

Le informaron a la familia y los mismos veterinarios lo trasladaron a una sala de emergencias en Scottsdale, Arizona, a casi 40 minutos de distancia. Luego llegó el esposo de Diane y su hijo para conocer el estado de su fiel mascota.

Liftable

Fue allí cuando les informaron que para operarlo antes debían pagar una gran cantidad de dinero que en ese momento no tenían.

“Estábamos dispuestos a retirar dinero del plan de jubilación de mi esposo, pero no podía acceder a ese dinero a esa hora de la noche. Estábamos enojados. Estábamos molestos” recordó Abbate-Cavallo a Liftable, una sección de The Western Journal.

Pero cuando parecía que no había nada más que hacer, la doctora Millman decidió hacer lo impensable. Sacó su tarjeta de crédito y pagó el monto total de la cirugía, sin saber si alguna vez volvería a tener ese dinero en su cuenta.

Liftable

Y gracias a su tremendo acto de generosidad, hoy A.J está totalmente recuperado.

“Si de alguna manera nunca me pagan, no arruinará mi vida. Pero él morirá. Este perro morirá sin esto. Tuve esta sensación de “aquí puedo ayudar” y lo hicimos. Tengo que decir que Diane ya ha devuelto los fondos”, aseguró la profesional.

Liftable

Pero su bondad con la familia no se detuvo allí. Una vez operado A.J, la doctora se aseguró de hacerle un seguimiento al perro hasta que mejorara por completo.

Liftable

Y ya superada la estresante anécdota, la situación la inspiró para hablar sobre la importancia de contratar un seguro de mascotas, pues al final las desgracias “suceden cuando menos te lo esperas” y sin duda con un seguro se puede salvar la vida de un animal en caso de no tener el dinero para pagar en ese momento.

Puede interesarte