Por Cristofer García
12 febrero, 2021

Barak, como se llama este canino, debió ser llevado a un refugio temporalmente cuando su hogar explotó. Su padre quedó en un estado de salud delicado, pero luego de recuperarse, volvió por su amigo.

El amor que se desarrolla entre un perro y su dueño es algo que solo ellos pueden entender, porque no hay forma de que rompan su vínculo. Por eso, cuando ambos deben ser separados por momentos difíciles, no estarán tranquilos hasta volverse a unir.

Este es el caso de un residente de Baltimore, Estados Unidos, quien sufrió una explosión en su hogar, dejándolo en un estado de salud crítico, con necesidad de ser internado de emergencia en un hospital. Mientras, su perro, también lastimado pero en menor gravedad, fue trasladado a un refugio animal.

Unsplash (foto referencial)

Después de varios meses separados, por la salud delicada de su dueño luego del accidente, Barak, como se llama este peludo, pudo volver a juntarse con su mejor amigo.

“La semana pasada, Barak, un residente de refugio muy especial, se reunió con su padre después de casi 4 meses de estadía de emergencia en BARCS. En octubre, Baltimore llegó a los titulares nacionales cuando varias casas vecinas en nuestra ciudad explotaron. Uno de los hogares pertenecía a Barak y su padre“, informó el refugio animal BARCS.

A través de una publicación en su cuenta en la red social Facebook, esta organización contó que estos amigos contaron con mucha suerte al sobrevivir a la explosión. La suerte los acompañó.

BARCS

“Fue de milagro que por poco sobrevivieran al desastre que resultó en otras muertes. Barak fue trasladado a BARCS y su padre a una sala de trauma shock donde fue puesto en coma inducido por quemaduras que amenazaban su vida”, contó este refugio.

“Sin embargo, en su paseo en ambulancia y en el hospital, seguía diciendo a los técnicos de emergencia y a los médicos que quería a su perro. Estaba suplicando que Barak se salvara y volviera a él”, agregó.

Debido a la situación de emergencia que atravesaban, no sabían qué hacer con el peludo que había llegado de forma temporal, porque la condición de su padre era incierta y se postergaba su estadía en el hospital.

BARCS

“La pandemia de COVID-19 trajo una gran expansión de nuestro programa de acogida, abriendo amplio espacio en nuestro refugio para ayudar a más propietarios de mascotas en crisis. A pesar de que la fecha de regreso de Barak a su padre era desconocida, hicimos el compromiso de cuidarlo durante todo el tiempo que necesite“, dijo.

Mientras su padre se recuperaba en el hospital, Barak recibió la mejor atención que pudo. Lo cuidaban con delicadeza, lo llevaban a pasear y se preocupaban por su alimentación.

BARCS

“El padre de Barak sobrevivió, pero después de ser dado de alta en el hospital, se enfrentó a un nuevo desafío: ¿dónde vivirían? Su casa estaba diezmada en la explosión, y el primer lugar al que llegó no permitiría perros. Nos mantuvimos en contacto con el padre de Barak con frecuencia mientras juntaba las piezas de su vida, todo el tiempo enfrentando el dolor diario de extrañar a su mejor amigo“, contó el refugio.

En este refugio le aseguraron que cuidarían del perrito el tiempo que fuera necesario y ahora a finales de enero el hombre encontró un hogar donde aceptaban animales, por lo cual se volvieron a juntar.

BARCS

Abrazó y besó a su mejor amigo, mientras todos mirábamos llorando. Mantener a esta familia unida valió la pena los recursos y la espera“, enfatizó la organización.

Puede interesarte