Por Luis Aranguren
9 mayo, 2022

La cámara de seguridad de su casa captó cómo el oso casi agarra al perrito y es que este se quedó atrás, confundido no sabía a dónde ir.

No cabe duda que siempre en los paseos nocturnos debemos tener cuidado y no solo por las personas, sino también por los animales salvajes. Inclusive en países que suelen ser descritos como más desarrollados, puede aparecer uno de repente y será mejor que estemos en forma para poder huir.

Esta historia ocurre en Florida, Estados Unidos, cuando una pareja daba un paseo nocturno por la urbanización en la que viven junto a su mascota.

YouTube / ViralHog

De lo más tranquilos daban su paseo cuando se percataron que algo raro pasaba en la calle de su vecino, y es que había un oso negro husmeando que al verlos, los marcó como presa. Así que comenzaron a correr a su casa, que afortunadamente no estaba muy lejos y el oso iba detrás de ellos.

El momento de tensión quedó grabado gracias a la cámara de seguridad que tienen en la puerta, y se ve que la pareja llega primero y entra pero el perro iba un poco lento.

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Aunque lo llamaban, no parecía comprender lo que ocurría hasta que entiende y pasa a la casa, para que justo después el oso llegara a sus arbustos. Se puede ver que el oso estuvo algo frustrado de no poder lograr su ataque, pues golpea las plantas antes de irse.

Por suerte, cuando cerraron la puerta el oso no insistió y el perro que es de raza pequeña comenzó a ladrar desde detrás espantando al oso que se fue a otro lugar.

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Afortunadamente nadie salió lastimado, pero el oso quedó en la calle haciendo de las suyas, por lo que se espera que protección animal se haga cargo y lo devuelva a su hábitat. Es probable que si estas personas no son deportistas, no hayan corrido en sus vidas como en esta ocasión.

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Aunque se trata de un oso no muy grande, no debe pesar menos de 100 kilogramos, suficiente para saber que una garra debe lastimar mucho. Otra cosa que seguro esta pareja agradece, es que el perro no se quedó a pelear, porque no tenía el tamaño suficiente para defenderse ante tal adversario.

Esto nos enseña a estar siempre atentos, no sabemos cuándo puede haber un oso merodeando cerca.

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