Por Javiera González Ruiz
27 noviembre, 2018

Cuando conoció a su hermano perruno, que también había sido abusado, supo que algo tenían en común.

La mayoría de los perros que viven en refugios han sido dañados por los humanos o incluso sus familias. Ya sea porque han sido víctimas de maltrato, o simplemente los abandonaron quienes ellos más querían. Y por eso a un gran número de ellos les cuesta muchísimo volver a confiar.

Tal como sucedió con Noodles, una perrita que había sido tan abusada, que no dejaba que nadie se le acercara. Por eso nunca encontraba a alguien que quisiera darle un hogar, pues los espantaba con su personalidad tan tímida.

Ella solo se sentaba en un rincón de su jaula y no miraba a nadie a los ojos. Era como si solo quisiera desaparecer, relata We Love Animals.

Youtube @howard holloman

Sin embargo, un hombre se conmovió con su comportamiento de querer ser ignorada y estuvo dispuesto a entregarle amor y cuidados con mucha paciencia hasta que recuperara la confianza en los demás. Ya tenía un perrito adoptado de su misma raza que, al igual que ella, había sido abusado y creía que podría ayudar también a Noodle a tener una vida un poco más feliz.

Youtube @howard holloman

Así que la llevó a casa.

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Si bien la perrita seguía desconfiando, su nuevo hermano llamado Weezie le sirvió para recuperarse. Apenas se vieron, no pudieron separarse… como si ambos tuvieran claro que tenían algo en común.

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Por ahora Noodles está aprendiendo a ser más sociable, pero al menos sabe que jamás volverán a hacerle daño y a negarle su libertad.

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