Por Javiera González Ruiz
30 noviembre, 2018

Sólo había que darle amor para que pudiera superar todos sus traumas. Ahora es una perrita totalmente feliz.

Cuando los animales viven malos tratos y malas experiencias por parte de los humanos, es totalmente normal que pierdan la confianza. Nosotros también lo hacemos… y tenemos bien claro que recuperarla es un trabajo que toma tiempo y constancia.

Para las organizaciones y sus voluntarios, rescatar animales callejeros nunca es demasiado fácil. Si bien hay algunos dóciles y tiernos, hay otros que guardan oscuros traumas que les impiden volver a confiar en las personas. Por eso quienes estén dispuestos a salvarlos, necesitan mucha paciencia y amor para crear una relación.

Esta perrita es uno de esos casos, pues aunque no se conozca sobre su pasado, su reacción con los humanos puede darnos ciertos indicios: una vida terrible.

Hope For Paws

Pero para Eldad Hagar y Loreta Frankonye que el animal volviera a confiar no era imposible, y se comprometieron en la tarea de rescatarla apenas la conocieron. 

Resulta que varios vecinos vieron a la perrita, llamada más tarde como Rain, vagando por las calles sin agua ni comida, y cuando intentaban acercarse a ella y ayudarla, ella siempre huía y se escondía en lugares donde a los humanos les era imposible llegar.

Hope For Paws

Por eso finalmente decidieron llamar a Hope For Paws, una organización de rescate animal, para que interviniera. Allí es cuando entraron los apasionados voluntarios dispuestos a ganar la confianza de Rain. Primero se acercaron con trozos de hamburguesa, pero la perra hambrienta no quiso acompañarlos. Y cuando Loreta insistió en acercarse, Rain mostró la peor cara del maltrato: retrocedió como pudo y comenzó a gemir de temor.

Sin embargo, los rescatistas esperaron todo el tiempo del mundo hasta que quisiera salir de su escondite. Cuando lo hizo, la metieron en una jaula y la llevaron al refugio, donde recibió un baño medicado, atención médica, algo de comida y agua y una cama para descansar durante los próximos días.

Y a medida que fue pasando el tiempo, Rain empezó a confiar en quienes la rodeaban. Le fue tan bien, que apenas dos semanas después de haber sido rescatada, una familia quiso adoptarla.

Hoy Rain -que ahora se llama Sassy Pants Dunbar– está más feliz que nunca, rodeada de amor y felicidad.

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