Por Alejandro Basulto
7 octubre, 2020

“Estaba realmente feliz. Lo podía sentir en este momento”, dijo Cledson Matías de Oliveira, sobre lo agradecido que se vio este animal.

Los dasipódidos, o más conocidos como armadillos, son unos de los mamíferos placentarios más llamativos y tiernos de la fauna silvestre. Son famosos por su caparazón formado por placas óseas y yuxtapuestas, y por sus colas bien largas y sus extremidades cortas. Son animales que habitan exclusivamente en América, que se distinguen fácilmente por su coraza y también, en algunos casos, por la facilidad que tienen para enrollarse en forma de bola.

Se han utilizado como un sabroso alimento en el continente, y también en el área de la medicina, para encontrar medicamentos contra la leishmaniasis y la fiebre amarilla.

Cledson Oliveira Matias / Youtube

Fue justamente un ejemplar de una especie de armadillo lo que se encontró el brasileño Cledson Matías de Oliveira, cuando conducía por una ruta rural en una calurosa tarde la semana pasada. Ya que cuando transitaba por la carretera en su automóvil, vio algo que le llamó la atención. Parado en medio de la calle había un pequeño armadillo, que parecía estar haciéndole señas a Cledson. Como si necesitara ayuda. En medio de un paisaje que estaba muy caliente y bastante humeado debido a los incendios forestales que hay en la región.

“El armadillo se quedó como si estuviera pidiendo algo. Creo que estaba pidiendo ayuda (…) Inmediatamente detuve el auto, sin pensarlo dos veces (…) Bebió el agua con muchas ganas (…) Él estaba muy feliz. Lo podía sentir en este momento (…) Creo que entendió que yo estaba allí para ayudarlo (…) Normalmente, los armadillos no dejan que los seres humanos se acerquen a ellos. Fue mágico y único

— contó Cledson Matías de Oliveira a The Dodo.

Indudablemente este pequeño mamífero acorazado tenía sed, por lo que tras trasladarlo a un costado de la carretera, Cledson decidió sacar una botella de agua de su vehículo, para posteriormente ofrecerle a este armadillo algo de beber.

Además de que también, en una grabación que él mismo subió de ese momento, puede observarse como lo mojó con esta agua para refrescarlo, al mismo tiempo que le realizaba caricias.

Cledson Oliveira Matias / Youtube

Luego de que Cledson socorriera a este armadillo, el simpático y tierno animal acorazado siguió a su lado durante un buen tiempo. Ya había bebido y también se había refrescado lo suficiente, pero como una demostración de confianza y gratitud, acompañó a este humano hasta que él se fue. De hecho, el mismo Cledson pensó en llevárselo a su casa, pero él sabía que una intervención de este tipo está prohibida y que el mejor lugar para un armadillo es su hábitat natural.

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