Por Antonio Rosselot
20 octubre, 2020

Rupert fue adoptado por Andrea Hermoza tras 6 años en el refugio Voz Animal de Perú. Todo iba bien, pero al poco tiempo se extravió por una semana. Andrea lo buscó desesperada y el refugio lo pudo encontrar, pero ahora no se lo quieren devolver y están “evaluando la tenencia” de la mujer, que lucha por tenerlo de vuelta en casa.

Para hacerles una primera introducción al tema que les hablaremos a continuación, los queremos llevar al siempre complicado asunto de los divorcios.

Hay casos en los que la pareja se lleva pésimo y, en el proceso de separación y/o divorcio, se preocupan de atacar al otro en vez de preocuparse por el hijo o hija que tengan en común. Y todos sabemos que lo más importante es el bienestar de los niños, por sobre todas las cosas.

En este caso, ese niño es un perrito rescatado, que actualmente es el centro de la disputa entre la mujer que lo adoptó y la protectora que lo recogió de las calles en un principio.

FB: HC Andrea

Rupert, de 6 años, había pasado prácticamente toda su vida en el albergue Voz Animal de Perú, sin lograr ser adoptado. Sin embargo, hace unos meses Andrea Hermoza se topó con su foto y no dudó en adoptarlo y llevárselo a casa.

El perro tenía varias afecciones y enfermedades, por lo que comenzó un tratamiento veterinario para subir de peso y volver a estar sano. Ambos fueron conociéndose y generando una bella relación, hasta que Rupert se perdió.

FB: HC Andrea

En un post de Andrea publicado en Facebook, ella hizo el mea culpa de no haberle puesto ninguna placa de identificación o chip al perro ya que era adoptante primeriza, y no tenía mucho conocimiento hasta el minuto. La mujer se organizó con algunos vecinos y amigos y todos comenzaron a buscar a Rupert.

Sin embargo, el segundo problema fue cuando Andrea avisó también a la gente de Voz Animal Perú para que la ayudaran con la búsqueda, pero según ella, el albergue “actuó como si yo no existiera y nunca hubiese adoptado a Rupert”. La mujer señaló que el albergue hizo su propia búsqueda y la dejaron fuera de todo el proceso, en el que ofrecieron una recompensa de 600 dólares a quien encontrara al peludo. Ella trató de que la incluyeran en la investigación, pero no hubo caso.

FB: HC Andrea

Por suerte Rupert fue encontrado al cabo de seis días y llevado al veterinario para tratar un par de lesiones, pero Andrea recién fue notificada al día siguiente del hallazgo. Cuando llegó a la clínica no la dejaron ver a su perrito porque “no contaba con la aprobación de Voz Animal Perú”, incluso teniendo el certificado de adopción a mano.

Al contactar al albergue le dijeron que estaban “evaluando su tenencia” de Rupert, comentando además que se habían dado cuenta de que “nunca debieron darlo en adopción” ya que su vida “es el albergue y no la ciudad”. Además, Andrea dice que la han tratado muy mal y que han apoyado los comentarios negativos hacia ella en redes sociales.

FB: HC Andrea

“Es increíble que existiendo TANTOS perritos en búsqueda de adopción, se maltrate así a una persona que apostó por un perrito en una delicada situación física y emocional tras 6 años encerrado, y ahora prefieran regresarlo al albergue sin ninguna consideración hacia mí como persona”.

Andrea Hermoza en Facebook

Pero claro, falta conocer la otra parte de la historia. El día de ayer, la protectora Voz Animal Perú se refirió al caso de Rupert y a las críticas que les hizo Andrea por la gestión del tema, mediante un comunicado vía redes sociales.

FB: HC Andrea

De acuerdo a la organización, en primer lugar Rupert no fue debidamente identificado con una placa o chip, un símbolo de la tenencia responsable de animales. Además, señalan que Andrea avisó con cinco horas de retraso sobre el extravío del perro, “evitando el rápido actuar” del equipo.

Por otra parte, comentan que de no ser por la investigación realizada por ellos Rupert seguiría perdido, aparte de asegurar que la respuesta de la familia de Andrea Hermoza ha sido “brusca y confrontacional”, por lo que ya le perdieron toda confianza.

FB: HC Andrea

Voz Animal Perú concluye su comunicado considerando que “no es conveniente” devolver a Rupert a Andrea, ya que su descuido puso en riesgo su bienestar y lo expuso a peligros innecesarios. También señalan que lo más importante es mantener a Rupert “a buen resguardo”, por lo que no tienen intención alguna de entregárselo a Andrea.

Sin duda ambas partes tienen puntos a favor y puntos en contra, pero nos quedamos con la última frase del mensaje de la protectora: el perro es lo más importante, pase lo que pase.

FB: HC Andrea

A veces los choques de egos hacen que salgan dañadas otras partes en el proceso, y Rupert está justo en esa posición intermedia en donde él es el objeto de la discusión, pero cada vez va quedando más afuera de las decisiones.

Esperamos que todo salga bien, porque es una situación inmerecida para un perrito que sólo quiere amor y tranquilidad.

Puede interesarte