Por Constanza Suárez
30 octubre, 2018

¡Herschel saltaba, ladraba, y movía su cola como un loco cuando el agua corría por sus patas!

Imagina pasar cinco años de tu vida encadenado. Debe ser de las peores cosas que alguien podría experimentar, el sentimiento de prisión debe ser simplemente horrible. Nadie lo merece, menos un animal inocente.

Desafortunadamente, ese fue el destino de un lindo pastor alemán llamado Herschel, durante muchos años, por culpa de sus crueles dueños. De hecho, su dentadura estaba destruida por todos los intentos fallidos de romper las cadenas con sus dientes.

YouTube/Rocky Kanaka

A pesar de vivir amarrado a cadenas, totalmente maltratado y descuidado, el adorable animal no dejaba la alegría de lado: meneaba la cola cada vez que podía estar cerca de personas, con una animada sonrisa. Era capaz de encontrar felicidad en las pequeñas cosas.

Sin embargo, esta actitud no logró lo que planeaba, las personas comenzaron a pensar que el cachorro era agresivo, por lo que intentaban no acercarse a él. Y esto terminó por complejizar muchísimo más la búsqueda de hogar para Herschel.

Afortunadamente el perro fue rescatado de su terrible destino, pero la búsqueda de una familia se volvió aún más urgente, porque si no era adoptado pronto podría terminar en la lista de los perros no aptos y eventualmente ser sacrificado.

Pero al parecer existían otros planes listos para este perrito. Tuvo la oportunidad de ser parte del programa Dog’s Day Out de Rocky Kanaka, un presentador de televisión y parte de una organización de rescate de mascotas cuya misión es viajar por todo el país y ayudar a las mascotas sin hogar. Él sacó a Herschel y lo llevó a un aventura increíble: un viaje en automóvil desde Los Angeles a Washington, donde vive su nueva familia adoptiva. Ambos tuvieron el momento de sus vidas. No más cadenas, no más sufrimiento, solo amor.

YouTube/Rocky Kanaka

Todo comenzó cuando vio el mar por primera vez. ¡Ahí sí que desató su locura!. Cualquiera se enamoraría de esa personalidad tan vibrante. No podía dejar de ladrar, emitir sonidos de felicidad, saltar y correr lleno de vida. Este par sí que tuvo una gran tarde. Nunca antes había estado cerca de esta gran masa de agua y pudo experimentar cómo la arena corría entre sus patas.

YouTube/Rocky Kanaka

Herschel estaba impaciente por sentir el agua golpeando su cuerpo. Se encontró cara a cara con las olas rompiendo y estaba feliz más allá de las palabras.

YouTube/Rocky Kanaka

Mira el video:

Y cuando conoció la nieve, es otra imagen de regalo:

YouTube/Rocky Kanaka

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