Su mamá humana no podía dejarla triste y sola ni escoger por ella, así que la llevó a elegir otro compañero.

La perdida de un ser querido es algo que realmente nos duele, difícil tanto de asimilar como de superar. Un duro golpe que solo el tiempo ayuda a curar para intentar reponernos.

No existe sustituto que pueda llenar nuestro vacío, sin embargo la llegada de un nuevo compañero nunca viene mal y es bien recibida, jamás será lo mismo, pero nos distrae.

Debi Kolak

Liza es una perrita afortunada, su madre fue abandonada y dio a luz en un refugio, pero Debi Kolak (su mamá humana) decidió adoptarla y sumarla a su familia. En casa de Debi ya había una perrita llamada Mona,  lo cual fue del total agrado de Liza, pues se volverían inseparables.

Liza y Mona pasaron dos años juntos, se encariñaron como nadie pero lamentablemente el año pasado, Liza quedaría sola, ya que su fiel compañera Mona falleció repentinamente.

Debi Kolak

Debi hizo de todo para intentar animar a Liza, se mudó con su novio y sus dos Jack Russell Terriers pero ni eso resultó, los perritos no se comparaban con su antigua mejor amiga.

Debi decidió que era el momento de buscarle otra compañera o compañero a Liza, visitó varios refugios y conversó con muchísimos voluntarios explicando el tipo de mascota que quería.

Hasta que llegó el gran día, Debi salió con Liza para que ella la ayudara a seleccionar al correcto, pero se veía triste, ninguno la animaba mientras buscaban… hasta que apareció Murphy.

Debi Kolak

Se veía muy serio para Debi pero una vez que él vio la cara seria de Liza de inmediato intentó contentarla, comenzaron a jugar, corrieron, se divirtieron. Había un elegido.

El resto es historia, la familia creció y Liza sonríe nuevamente, que hermoso gesto que tu mascota sea la encargada de escoger su acompañante y además que no sea comprado sino adoptado, hermoso.

Debi Kolak

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