Por Catalina Maldonado
27 agosto, 2020

Con el dolor de la pérdida de su madre, Jaqueline Masceno se fue a llorar a la acera frente al hospital tras conocer la noticia. Allí apareció un perro que vivía en la calle y saltó a sus brazos en un acto de consuelo sincero.

Si pensamos que los humanos nos pueden dar el mejor consuelo antes momentos muy complicados, muchas veces los animales demuestran que ellos también entienden el concepto de tristeza y se quedan junto a ti para darte ese abrazo reconfortante.

Así le ocurrió a Jaqueline Masceno, de 37 años, quien tras perder a su mamá a causa del coronavirus, recibió el abrazo más sincero por parte de un perrito callejero que la vio desmoronarse en la calle luego de conocer la lamentable noticia.

Jaqueline Masceno

Al momento de enterarse del fallecimiento de su madre – quien murió al día siguiente de ser ingresada en un hospital de Brasil – Jaqueline dijo “fue muy fuerte para mí, fue mucho dolor, grité desesperada, salí del hospital y me senté afuera a llorar”, dice.

Con una pena que la derrumbó, además de no poder despedirse de su madre producto del coronavirus, Jaqueline fue a llorar a la acera de al frente del hospital. En ese mismo momento, apareció un perro que vivía en la calle y en ocasiones frecuentaba el lugar. Al verla, saltó a sus brazos y la consoló por un largo rato.

Jaqueline Masceno

“Cuando me senté, los médicos y mi esposo vinieron detrás de mí tratando de calmarme. El perro estaba acostado, y me vio, salió de la nada y saltó en mis brazos. Pero saltó de una manera que nunca vi porque ni mis perros ni siquiera ellos lo hicieron. Él vino, puso su rostro contra mí y lamió mi cuello“, dice.

Para Jaqueline el acto del perro la conmovió y más aún al sentir la presencia espiritual de su madre en ese momento. “La gente seguía diciéndole que lo sacara, yo decía: ‘no lo saques, es mi madre despidiéndome'”.

Jaqueline Masceno

Pero la historia no terminó ahí, porque la foto de Jaqueline siendo consolada por el perro dio vuelta las redes sociales y se volvió viral, lo que la motivó finalmente a adoptar al perro consolador.

Jaqueline dejó un mensaje en el hospital para que, si aparecía el perro, se lo avisaran. “Y reapareció el día de la misa en su séptimo día (viernes 21). Llegué a casa de la misa, estaba aquí en casa llorando, con dolor de cabeza, y la enfermera me llamó diciendo que estaba en la puerta del hospital nuevamente. No lo pensé dos veces, mandé a buscarlo”, recuerda.

Desde ese mismo viernes, ahora el perro llamado Gabriel está en la casa de Jaqueline y se quedará definitivamente. El lunes de esa misma semana fue castrado y ese día regresó a lo que ahora será su hogar para siempre.

Jaqueline Masceno

Entre medio de la tristeza, nació el amor verdadero.

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