Por Camila Cáceres
3 octubre, 2017

Creían que estaban muertas.

La decena de personas que vieron esa escena deben comprarse un billete de la lotería, porque es un nivel de fortuna del que no muchos se pueden jactar. Imagina tomar un barco a Siberia por mar, lo que para empezar te marca como el tipo de turista que no necesita lujos y ama tanto la naturaleza que la perspectiva de varios grados bajo cero no es una preocupación, y que te digan que mires a la derecha pues aparentemente hay una ballena varada.

Muchos sentirán indignación por la crueldad de detenerse a “apreciar” el fin de una vida.

Sin embargo la naturaleza es un maravilloso ciclo y tras detenerse, los turistas comenzar a distinguir manchas blancas bajando en dirección a la ballena.

The Siberian Times

¿Serían ovejas? ¿Cabras? 

El shock no fue menor cuando les informaron que se trataban de osos polares.

Unos 230, para ser más exactos, casi todos los que han sido contabilizados en la reserva natural de la isla de Wrangel, machos, hembras y también pequeños oseznos.

The Siberian Times

Las imágenes no son sólo impresionantes. Considerando que existen sólo unos 25,000 osos polares en estado salvaje, estas personas tuvieron la fortuna de ver alrededor de un 1% de todos los oso polares DEL MUNDO.

The Siberian Times

El calentamiento global es en gran parte responsable por la grave disminución en el número de osos polares, quienes tienen cada vez menos alimento. Si la cosa sigue así, científicos han declarado que podríamos decirles adiós a estos hermosos animales alrededor del 2100.

Alguna vez el panda estuvo en las mismas condiciones y el año pasado lo sacaron de la lista de animales en peligro. Podemos hacer lo mismo por los osos polares.

Preocuparse por el calentamiento global es querer tu mundo.