Por Diego Aspillaga
11 febrero, 2020

La deforestación fue la principal causa de la desaparición de esta bella raza de felinos nativos de Taiwan. Si bien aún no se confirma la veracidad de los reportes de su resurgimiento, la comunidad científica está emocionada con la posibilidad de “revertir” una extinción.

La presencia de la raza humana en la Tierra ha causado varios cambios -buenos y malos- en nuestro planeta. 

Las noches eran oscuras hasta que llegamos con fuego y luego electricidad para iluminar nuestras espectaculares ciudades con tal potencia que pueden ser vistas desde el espacio.

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Construimos monumentos espectaculares, desde murallas eternas hasta grandes pirámides; conquistamos el cielo con aviones y el espacio con cohetes como  testimonio de nuestro ingenio y habilidad como sociedad.

Pero por cada maravilla tecnológica o arquitectónica que creamos, destruimos una parte de nuestro planeta que nunca podrá recuperarse y junto con ellas, millones de especies de animales que se extinguen para siempre.

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Basura en los océanos, gases tóxicos en la atmósfera, la destrucción de bosques y selvas. Ningún monumento creado por el hombre podía enfrentarse a la belleza y majestuosidad de las cosas que parecemos empeñados a destruir. 

Y los más afectados con nuestra irresponsabilidad son las criaturas más inocentes e indefensas: los animales. 

Un triste ejemplo de esto es el leopardo de Formosa, una especie única que sólo vivía en los bosques de Taiwan y que desapareció sin dejar rastro hace ya 30 años.

Ilustración

Su bello pelaje, su majestuosa postura y su elegante presencia desaparecieron por la destrucción de todos los bosques que servían como su hogar. Una especie entera perdida por nuestra culpa. O al menos eso creíamos.

M & N Hanhart

El último avistamiento confirmado del felino gigante fue en 1986. Después de eso, decenas de expediciones a lo largo de los años intentaron dar con el paradero de este bello animal sin tener éxito. Luego de una “última cruzada” por los bosques taiwaneses en el 2013 parecía confirmar las sospechas sobre la extinción del animal: no había ningún espécimen a la vista, por lo que lo declararon oficialmente extinto.

Sin embargo, parece que los felinos no habían desaparecido sino que se estaban escondiendo de su los humanos que casi los extinguen. Debido a que el hábitat en el que vive este tipo de leopardo es una jungla tan densa cuya mayor parte no ha sido tocada por los humanos hace años, el leopardo podría haber pasado décadas ocultándose de nosotros.

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Este año, nuevos reportes desde los renovados bosques nativos de Taiwan afirman que distintos especímenes de estas raza que se consideraba extinta han sido vistos nuevamente, tres décadas desde el último avistamiento.

Las noticias locales afirman que algunas personas vieron al animal trepar a un árbol. Otros han dicho que vieron al animal correr por un camino y saltar a un árbol, donde luego desapareció. Hasta el momento no se ha dicho nada sobre si los dos avistamientos fueron del mismo animal.

Desde Taiwán velan por la conservación de los bosques donde fue visto el animal mientras que ya se forman nuevas expediciones para confirmar la reaparición del felino. 

Phillip Chitwood

Y si bien nada la presencia del animal no está confirmada, la comunidad científica se emociona al escuchar que existe la posibilidad de divisar, estudiar e intentar ayudar a una especie que creíamos había desaparecido de la faz de la tierra por nuestra culpa.

Después de todo, no todos los días tenemos la oportunidad de revertir una extinción. 

 

 

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