Por Catalina Yob
14 julio, 2017

La iniciativa busca abolir una de las prácticas más sangrientas en la historia de la humanidad.

En el siglo XVIII se instauró una inédita práctica en España con el propósito único de ofrecer una alternativa distinta con lo que entretenimiento respecta. Debido a sus características, la iniciativa mutó y pasó a convertirse en un verdadera espectáculo o fiesta nacional. Año tras año miles de personas asisten y se deslumbran ante esta tradición y atracción española que también se practica en Portugal.

Sin embargo y a pesar de tratarse de un asesinato en vivo y en directo, ésta continúa acaparando la atención en España e incluso desatando aplausos y alabanzas por parte del público. Sin importar cómo o cuánto se exteriorice el inmenso dolor que sufren los protagonistas de este espectáculo sanguinario, a cierto porcentaje de la comunidad española e internacional pareciera no importarle en lo absoluto.

Yucatán

Muchos seguimos sin entender como existen personas que disfrutan con el dolor de un toro, que se emocionan con la erupción de sangre que emerge desde un animal vivo y que ríen con su inevitable muerte. Sobre todo, seguimos sin comprender a todos aquellos que tildan de héroes a los toreros, personas que dedican sus vidas a matar animales a cambio de una ola de aplausos.

Afortunadamente, son cada vez más aquellos que han podido visibilizar la crueldad y la estupidez que agrupa este tipo de tradiciones, las cuales en tiempos actuales resultan ser un ultraje a cualquier cultura en el mundo. Algunos de ellos son los activistas de PETA, quienes año tras año llevan a cabo diversas movilizaciones que buscan como propósito único abolir este asesinato en serie que ya suma millones y millones de víctimas inocentes a lo largo de la historia.

Esta vez, un centenar de personas desnudas se reunió en el centro de Pamplona en España y llenó el lugar de polvo rojo, haciendo alusión a las toneladas de sangre que han sido derramadas en vano y a raíz de la avaricia humana en las múltiples plazas de toros en donde se siguen practicando las afamas corridas.

PETA
PETA

Cabe mencionar que en España se sigue llevando a cabo la Fiesta de San Fermín en la ciudad de Pamplona, en donde miles de personas se reúne para correr de un grupo de estresados toros, los cuales son encerrados por días para que al ser liberados corran desesperadamente por la ciudad. A pesar de tratarse de una festividad que carece de sentido alguno, hay quienes siguen encontrando diversión en una tradición que pisotea por completo los derechos de los animales, los cuales son percibidos y tratados como simples objetos a disposición de la raza humana.

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