Por Daniela Morano
23 noviembre, 2017

Rusty estaba asqueroso y cubierto de moscas, y tenía tumores en varias partes de su cuerpo.

Este es Rusty Diamond, un perro que estuvo diez años amarrado con una cadena en un jardín. Vivía además en el caluroso estado de Arizona, donde las temperaturas superan 40º C en verano. El perro usualmente le ladraba a todo quien se acercara a él pues llevaba demasiados años sin contacto humano y no importaba quien se acercara, siempre intentaba atacarlo.

“Durante 3 años jamás lo vi suelto, y jamás lo veía interactuar con otros o jugando. Siempre que lo veía estaba ladrando y siendo agresivo. No parecía nada amistoso,” dijo Jared Piper, quien finalmente entendió que sucedía.

Jared Piper

Un día Jared se acercó a Rusty y se sentó cerca de él hasta que dejara de ladrar. Le hablaba y le dijo que todo estaría bien. Después de mucho rato el perro se calmó. Con mucho cuidado, Jared se le acercó y le hizo cariño.

Rusty estaba asqueroso y cubierto de moscas, y tenía tumores en varias partes de su cuerpo. Tras visitarlos durante varias semanas, finalmente Jared decidió que debía adoptarlo.

No se lo quedó, pero lo llevó a veterinario y logró encontrarle una familia con un gran jardín, donde Rusty pudiese correr y ser feliz.

Hay que recordar que los animales no son desechables. Menos mal Rusty tuvo un final feliz, pero muchos otros no llegan a ser salvados y mueren en un terrible estado. Esperemos que este tipo de historia genere consciencia en la gente.

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