Por Yael Mandler
5 octubre, 2015

La solución a uno de los peores problemas de la infancia

La peor tortura de la niñez era cuando te comparaban tu helado preferido en el verano mientras acompañabas a uno de tus padres a hacer un trámite. No podías sentarte a comerlo porque estaban apurados y tenías que caminar bajo todo sol, preocupado de no soltar la mano de tu padre, de no chocar con más gente y de mirar por donde caminas. Poco a poco unas gotas empezaban a caer por el barquillo de tu helado y después a la servilleta. Desesperado tratabas de lamer esas gotas para que no siguieran bajando, pero con todas las preocupaciones del momento, era imposible. Entonces ese helado ya líquido continuaba bajando hasta llegar a tu mano, a tu brazo, a tu camiseta, y al suelo. Aunque no estabas listo para dejarlo, porque es tu helado favorito, tenías que empezar a despedirte.

#basketrobbins #icecream #mybaby

A photo posted by Amra Alfaro (@bebolino82) on

En vista de este grave problema, que provocó en muchos una renuncia definitiva a este placer culinario, un grupo de científicos de la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Dundeese se reunieron para trabajar en una fórmula que evitara que esto pasara. Y después de mucho tiempo, la solución salió a la luz. Lograron desarrollar una fórmula para mantener el helado congelado por más tiempo a temperaturas altas.

#helado

A photo posted by Rainbow Wang (@xiaoqin_rainbow) on

El milagro está en una proteína de origen natural, llamada BsIA, que puede mantener enlazada el agua, la grasa y el aire, lo que permite mantener su forma inicial. Esta proteína se encuentra en una llamada «bacteria amistosa» y es parte de la cadena alimenticia. Esto no significa que el helado nunca de derretirá, pero sí mantendrá su forma por mayor tiempo. 

Además, la proteína, de acuerdo a un estudio anterior, sería un repelente de agua, lo que preservaría los elementos clave del helado y evitaría que se formen cristales de hielo, con lo que se podría mantener su textura más suave y cremosa. 

Incluso este descubrimiento permitiría que se les ponga menos azúcar a los helados, en vista de que a mayor temperatura es más fácil sentirle el sabor a las cosas, por lo tanto no será necesario ponerle tanto aditivo.

De tres a cinco años más, este descubrimiento podría estar disponible para su uso.

Por mientras, ¡a comer rápido!

Puede interesarte