Por Simona Villela
18 marzo, 2020

Nada es imposible. Ni siquiera salvar la vida de un gigantesco animal de 9.000 kg.

Zainab Aziz (12) paseaba junto a su madre en la playa cerca de Point Chevalier, en Nueva Zelanda, cuando presenciaron algo extraordinario. Una gigantesca ballena minke de 8 metros de largo había encallado en la orilla y pese a sus esfuerzos, no podía moverse del lugar. Junto a su madre llamaron inmediatamente a Project Jonah, una organización local que ayuda a ballenas en problemas, y esperaron junto al gigantesco animal hasta que llegara la ayuda.

“Con mi madre la vimos y luego solo nos quedamos a su lado hasta que llegó la ayuda y comenzamos a mojarla y cosas por el estilo”, contó la niña.

980x-2
wjcdaily

Zainab y su madre hicieron compañía a la ballena y junto a otros voluntarios que llegaron rápidamente al lugar, intentaron mantenerla mojada.

11951250_10153658735052439_2940361490688718105_n
wjcdaily

Los minutos pasaban y la ballena minke no sólo demostraba que estaba agotada, también su piel comenzaba a secarse.

Al tratarse de un animal tan grande y delicado, tirar de ella no sería posible. Tendrían que esperar a que subiera la marea y ella pudiera regresar al agua.

980x
wjcdaily

Se aseguraron de que su espiráculo (orificio por el que respiran) estuviese limpio y libre de arena para que pudiese respirar

whale2
wjcdaily

Y luego de 7 horas, cuando la marea al fin subió, el agua cubrió gran parte de su cuerpo y la ballena logró moverse y regresar a aguas más profundas.

980x-3
wjcdaily

Uno de los rescatistas comentó que al principio la ballena parecía muy cansada y ya no se movía, pero luego recuperó sus fuerzas y su ánimo.

980x-1
wjcdaily

Todo pareciera indicar, que el gigantesco animal sabía que estaba recibiendo ayuda y podría salvarse. Project Jonah comentó luego en su página de Facebook que luego de que la ballena pudiese nadar libremente, se quedaron unos botes monitoreando la costa para asegurarse de que la ballena se encontraba bien y no volvería a encallar y aparentemente, no volvieron a verla.

Las ballenas minke pueden llegar a medir 10 metros y pesar 9.000 kg. Pero eso no impidió que los seres humanos, diminutas criaturas al lado de una de estas ballenas, pudiesen unir sus fuerzas para ayudarla. 

Puede interesarte