Por Constanza Suárez
10 diciembre, 2018

Cuéntale a tu jefe y quizás pronto podrás llevar a tu mascota al trabajo para alegrarte.

Los animales son increíbles y su compañía es una de las mejores cosas de la vida. Tener una mascota nos da felicidad en todos los aspectos de la vida, incluso en el trabajo. Y no lo digo yo, sino que la ciencia.

En empresas como Google, es normal que los trabajadores lleven a sus mascotas a la oficina para acompañarlos a trabajar. A pesar de que hace unos años podría haber sonado descabellado, hoy en día tener una mascota en la oficina, es una realidad, y que conlleva muchas ventajas. Bueno, cuando hay animales involucrados siempre las cosas mejoran.

Hace unos años, una investigación realizada por la Universidad Virginia Commonwealth demostró que las personas experimentan menos estrés cuando un perro está cerca.

Glassdoor

Los investigadores tomaron muestras de saliva de los empleados de la fábrica y observaron la cantidad de cortisol, la hormona del estrés. Los resultados mostraron que solo los empleados que habían tenido un perro cerca tenían niveles bajos de cortisol al final del día.

«Definitivamente es bueno para el ambiente de trabajo tener un perro en la oficina», dijo Marie-José Enders, quien estudia la relación entre los animales y los humanos en la Open University. «No solo disminuye su nivel de cortisol cuando acaricia a un perro, sino que también produce más hormona oxitocina, lo que lo hace sentir más relajado y feliz», dijo.

Pero eso no es todo, hay más beneficios. «Si tu jefe te está haciendo pasar un mal rato, un perro puede hacer que sea más fácil poner en perspectiva ciertas situaciones. Puedes dar tomar un descanso y pasear al perro», dijo Enders. «Un animal en el trabajo hace que las personas estén más motivadas: les guste más su trabajo y experimenten menos estrés», agregó.

Instagram/joep_de_kantoorhond

Una mascota en la oficina puede incluso ayudarte a conocer a tus colegas más rápidamente. «Son un gran rompehielos», aseguró la psicóloga del comportamiento Lotte Spijkerman.

«Sabemos por la psicología que si encuentras a alguien más amable, te mueves con él más rápido. Y si alguien se parece a ti, porque también tiene un perro, por ejemplo, podría ser más fácil hacer un trato».

AP

Con esta información podremos exigir a nuestros jefes que lleven perritos a nuestros lugares de trabajo. Eso sí que sería hermoso.

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