Por Florencia Lara
11 enero, 2022

Dos hombres decidieron dejar flores en el santuario del Señor de Apacheta, el cual se encontraba a más de 4.700 metros de altura. Nunca imaginaron que al llegar al lugar salvarían la vida de un pequeño can por casualidad.

Dicen que los perritos son el mejor amigo del hombre y que los pequeños peludos harían cualquier cosa con tal de mantener a salvo a sus dueños. Pero, a veces hasta estos pequeños héroes también necesitan ayuda, y así fue el caso de un can bautizado como Apacheta, quien estaba al borde de la muerte.

La República

Dos hombres, de origen peruano, se encontraban dando un paseo en una casa rodante, cuando ambos estuvieron de acuerdo que debían rendir culto a uno de los santos a los que alababan. Por la misma razón, los jóvenes se dirigieron a comprar flores, para ofrecérselas al Señor de Apacheta.

Cuando comenzaron su camino, debieron subir con su camioneta más de 4.700 metros, ya que a esa altura se encontraba el santuario de quien querían venerar. Cuando descendieron  del automóvil, los hombres no solo se sorprendieron por las extremas y heladas temperaturas, sino también por su sorprendente hallazgo.

Cuando los hombres se pisaron el suelo, se percataron que había un pequeño can enterrado bajo la nieve. Gracias al rápido rescate de los sujetos, el perrito pudo salvarse morir de hipotermia.

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Los devotos subieron a la mascota a la camioneta en la que paseaban, para poder ayudarlo a entrar en calor y darle algo de comer. Una vez que el can se estabilizó, descendieron del cerro para buscar ayuda.

La mascota pasó la primera noche con una familia de un poblado cercano a donde lo encontraron. A la mañana siguiente los hombres volvieron por él para poder trasladarlo hasta el cerrito donde lo habían rescatado. Al llegar al lugar, el perrito se rehusó a descender del automóvil y uno de los hombres se vio conmovido por dicha escena.

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Finalmente el can fue adoptado definitivamente por uno de sus rescatistas y fue bautizado como Apacheta, para rendirle honor al santo que había permitido encontrar a la mascota en un primer lugar.

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