Por Diego Aspillaga
16 enero, 2020

Boef estaba en los huesos, tenía graves heridas en su pelaje y cuello y le temía a las personas. Con amor, preocupación y mucho trabajo de sus rescatistas, este perrito recordó lo que era disfrutar la vida y ahora tiene una nueva oportunidad.

Boef tenía sus días contados. Víctima de abusos y abandono, el pobre perrito ya no tenía energías para seguir luchando por su vida.

Estaba débil, famélico y padecía de un grave caso de sarna. Alrededor de su cuello, una gruesa cuerda se le incrustaba en su piel. La herida era grave y estaba infectada.

Rescue Paws Curaçao

Si bien muchas personas habían intentado ayudarlo en el pasado, el animal ya no confiaba en las personas, y con mucha razón. Lo habían golpeado y maltratado mucho, para él ya no habían personas buenas en el mundo. 

Sobreviviendo con restos de comida y agua estancada, el perrito esperaba pacientemente su hora de partir a un mejor lugar. Lo que él no sabía era que las mismas personas que lo decepcionaron y maltrataron serían las que le darían una nueva vida. 

Rescue Paws Curaçao

Los lugareños de la isla de Curaçao, una isla del caribe, habían logrado dejarle restos de comida y agua, pero no había cómo convencerlo para que recibiera ayuda, por lo que pidieron ayuda especializada. Se contactaron con la fundación Rescue Paws Curaçao esperando que ellos lograran acercarse al animal y ayudarlo.

Cuando los voluntarios llegaron, el estado de Boef les rompió el corazón y si bien el perrito no quería su ayuda, ellos iban a hacer lo imposible por convencerlo. Después de varios minutos siguiéndolo y ofreciéndole comida y caricias, el perrito por fin cedió, dio un último salto de fe y se acercó a estas personas que tanto lo buscaban. 

Rescue Paws Curaçao

«Sabíamos que teníamos que actuar rápido ya que él estaba débil, muy vacilante pero no se apegaba a un sólo lugar», dijo la voluntaria Violeta Draseikaitė, quien formó parte del rescate.

Apenas llegaron al veterinario, el animal estuvo a punto de colapsar. Luego de alimentarlo y sedarlo, lograron cortar la cuerda que le apretaba el cuello y penetraba su carne. Luego de días de vigilancia y cuidado, Boef comenzó a recuperar sus energías y ganas de vivir. 

Rescue Paws Curaçao

El perrito que antes se mostraba lejano y asustado de las personas ahora se acercaba para recibir caricias de sus rescatistas. Antes pasaba todos sus días sólo pero ahora estaba rodeado de personas que lo querían y de otros animales con quienes jugar.

Rescue Paws Curaçao

Pasaron un par de semanas y Boef es otro. Con un elegante y brillante pelaje negro, el perrito subió de peso y no deja de sonreír. Amistoso, tranquilo y muy juguetón, parece que el animal se reencontró con la dicha de vivir.

Rescue Paws Curaçao

Luego de pasar la mayor parte de su vida al borde de la muerta y envuelto en la soledad, Boef ahora es un perrito feliz que vive en un hogar amoroso lleno de caricias y apoyo.

El perrito tuvo la suerte de ser presentado con otra oportunidad en la vida y la aprovechó al máximo. 

 

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