Por Alejandro Basulto
10 octubre, 2019

«Al principio pensé que no había visto bien», confesó la mujer después del encuentro.

Los gatitos son unos animalitos sumamente especiales. De personalidades muy distintas, que a través de ellas logran a encantar a los diferentes tipos de humanos que están dispuestos a convertirse en sus padres y madres adoptivos. Debido a que un gato juguetón, otro flojo y dormilón, uno inteligente, otro más regalón, entre otros tantos más que uno podrá encontrar dentro la variedad que hay en esta especie, demuestra que hay mininos para todos los gustos.

Floriane Lavellan

Pero el gato con el que se encontró, Floriane Lavellan, de verdad terminó por sorprenderla en cuanto a su «histriónica personalidad». Ya que cuando ella salió junto a su madre de paseo en un barrio tranquilo y de altos recursos en Bélgica, dio con un minino bastante especial. Uno naranja, bien gordito, que se encontraba sumamente cómodo en un hermoso y amplio jardín privado que estaba ahí solo para él. Teniendo en ese lugar, todo lo que un gato deseaba: agua, posiblemente también comida (viéndosele su pancita) y harto pasto para mantener sano su estómago.

Floriane Lavellan

Pero el rostro de este curioso felino manifestaba una emoción opuesta. Debido a que su cara tenía una mueca peculiar, algo distinta a lo que uno esperaría de un minino con sus comodidades… Un rostro triste, desanimado y visiblemente deprimente. Lavellan por su parte, sorprendida por la llamativa mirada de este felino, le sacó primero varias fotografías, para que este gatito quedara para siempre en su memoria. Y después, aprovechando que a ella también le gustaba los gatos, intentó atraerlo para acariciarlo, porque tal vez eso era lo que le faltaba… Pero no, después de unos segundos, el minino se giró y se alejó de su vista.

Floriane Lavellan

«Nunca había visto un gato que pareciera tan triste antes (…) Se quedó allí parado, mirándonos (…) El gato se veía bien alimentado y muy bien allí. Tengo un punto débil para los gatos de jengibre, así que definitivamente estaré atenta a este. Definitivamente intentaré (nuevamente) ver si está de humor para ser acariciado»

– declaró Lavellan a The Dodo.

Un gatito muy deprimente, que esperemos que algún día encuentre solución al mal que lo entristece. Pero a pesar de su rostro de pena, tiene todavía una gran carrera para disputarle a otros gatitos llorones el título del más triste.

MEMES
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