Por Constanza Suárez
17 diciembre, 2019

Pensaron que Suzy era pequeña, pero en realidad estaba desnutrida. Tenía garrapatas y una lesión en su pata que le impedía caminar.

Un perrito entró a la casa en Filadelfia, Estados Unidos, de Emily Jokinen cerca de las 3 de la mañana, según el registro de las cámaras de seguridad. Justo en ese momento la mujer bajó las escaleras buscando un chupete para su hija de un mes y encontró a Suzy, como la llaman ahora, sentada en el suelo.

“La puerta principal estaba cerrada, la puerta trasera cerrada, las ventanas cerradas, todo. Había una especie de este misterioso cachorro, en nuestra casa, y no teníamos idea de cómo llegó aquí”, dijo Jack, el esposo de Emily, a Today. 

Twitter/@JJFromTheBronx

“Ella me despertó y dijo ‘El bebé está bien, pero hay un cachorro en nuestra casa’. No estaba seguro, sinceramente, estaba como, ‘¿Qué significa eso? Dijiste palabras que sé, pero no van en ese orden’. Y al mismo tiempo, mis padres estaban de visita, y me pregunté, ‘¿Es este un regalo de Navidad inesperado?’ “, agregó. 

Si bien los Jokinen inicialmente pensaron que la perrita era un cachorro, pronto se dieron cuenta de que era mayor, y un veterinario estimó que tenía entre siete y nueve años. Sin embargo, tenía bajo peso y desnutrición, lo que la hacía parecer pequeña.

Las cámaras de seguridad también fueron las responsables de develar el secreto tras el ingreso de Suzy a la casa: cuando Jack paseó a su perro, Jorge Pawsada, dejó la puerta ligeramente abierta. Alrededor de las 3:16 de la mañana, Suzy llegó “cojeando” por la calle con tres patas.

Una vez que la pareja se despertó y encontró a Suzy, comenzaron a pensar en como actuar Jack contó que se quedaron despiertos durante toda la noche buscando una solución. 

Llamaron a Control de Animales, quienes se ofrecieron a buscar un chip y entregarla, si fuera necesario. Pero no les gustó esta respuesta y pensaron en que nadie querría a esta perrita así de enferma. 

Jack Jokinen

La pareja llamó a un veterinario de emergencia, quien dijo que Suzy no contaba con un chip. Sin embargo, tenía varios problemas de salud, incluidas muchas pulgas y garrapatas, problemas dentales y sus almohadillas lesionadas. Según Jack, Suzy pesaba solo 8 kilos y medio cuando debería pesar más de 16. 

La pareja decidió adoptar a Suzy y a los pocos días de llegar a su hogar, la perrita ya se había acostumbrado. 

Twitter/@JJFromTheBronx

“Ella ha pasado por mucho. No está donde debería estar, en términos de salud, pero no está donde estaba, y vamos en la dirección correcta. Y cuando la miras y miras el clima invernal que ha estado llegando área, si no encontró esa puerta, probablemente no verá el Año Nuevo, incluso si ve Navidad, y creo que está feliz de ser cálida, amada y alimentada”, dijo Jack.

 

 

 

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