Por Lucas Rodríguez
2 abril, 2020

El fenómeno coincide con el comienzo de la primavera. Su nombre está inspirado en unas flores tan rosa como veremos al astro esa noche.

Los fenómenos astrológicos puede que sean lo más cercano que tenemos las personas modernas a la magia. Todos sabemos que quienes se dedican a estudiarlos nos pueden dar largas, complejas y exhaustivas explicaciones de prácticamente todos los fenómenos. Aun así, no importa cuántas fórmulas o matemática le apliquemos a los fenómenos, estos nos seguirán pareciendo tan increíbles, que el cerebro se verá inevitablemente tentado a agregar algo de magia a la ecuación. Especialmente si el resultado de estas cosas suele ser algo como la luz de las estrellas o las razones de por qué la luna siempre será la compañera más fiel de la tierra. 

Unsplash

Muchas veces damos por sentada la presencia de estos elementos. Las estrellas nunca dejarán de llamarnos la atención, pero el mismo hecho de que estén ahí todas las noches, sirve para perder un poco la maravilla hacia ellos. Con la luna pasa algo similar. Por esto mismo es que cada vez que ocurre algo inusual con ella, nos ponemos eufóricos: especialmente, porque cuando la luna entra en alguno de los ciclos que la hacen destacar, estos no suelen ser cosas pequeñas. Cuando la luna decide brillar más que de costumbre, lo hace en grande. 

Unsplash

El próximo martes, 7 de abril, tendremos uno de estos momentos especiales. Se trata de una superluna, un efecto que hemos visto más de una vez, pero que en esta ocasión, vendrá mezclado con un nuevo giro. A diferencia de las otras superlunas, esta vez también ocurrirá una “luna rosada”. Es un efecto muy poco común, que solo tiende a aparecer al comienzo de la primavera (como dijimos antes, hay una explicación muy racional de por qué esto ocurre, pero si la dijéramos se acaba la magia). Su color rojizo viene representado desde tiempos inmemoriales el comienzo de un nuevo ciclo.

Unsplash

Si esto lo mezclamos con el fenómenos de las superlunas, un efecto que ocurre cuando el ciclo de rotación de ella la acerca más a la tierra, causando que se vea más grande de lo normal (esta es la única ciencia que mencionaremos, lo juramos), tendremos una luna totalmente particular, que además podremos apreciar en todo su esplendor. Ahora que no tenemos demasiadas opciones para pasar los días, un fenómeno como este es un verdadero regalo. Te repetimos la fecha para que la anotes en tu calendario: noche del martes 7 de abril. Para información más detallada y exacta, consulta la revista del Smithsonian

Puede interesarte