Por Alejandro Basulto
17 noviembre, 2020

La pobre ave se encontraba durante una tormenta en su ventana, lugar donde él también le dio comida. “Ella también tiene una vida. Por eso lo hice”, dijo Sabahattin Yılmaz.

Las palomas por lo general son animales que generan reacciones distintas y opuestas entre sí en la población. Hay quienes las detestan tanto, que hasta animan a atentar en su contra, y también otras personas que las adoran o que simplemente disfrutan sentarse en una banca mientras le tiran migas de pan y observan como un bandada grande de ellas se pelean por la comida. Sabahattin Yılmaz por su parte, es de esos tipos que simplemente intenta solidarizar con toda forma de vida posible. Incluso en días tan helados como los que vive hoy en su casa en Turquía.

ULAK

Domicilio desde el que le tocó observar como una paloma estaba en su ventana empapada y temblando. La lluvia le había afectado al no haber alcanzado a llegar a un refugio a tiempo. Sabahattin vio este ave y sabía que tenía que hacer algo por ella, así que se puso creativo. En vez de intentar entrarla, lo que la podría asustar y estresar, decidió llevarle el calor. Usó un secador de pelo, con el que le ofreció al ave una manera de secarse. Momento que alcanzó ser captado por un transeúnte sin que se dieran cuenta los protagonistas.

TV100 / Youtube

“Estaba acostado en casa durante el terremoto. La cama en la que me acosté comenzó a deslizarse a derecha e izquierda. Bajé al piso que usábamos como oficina en ese momento. Llovió mucho. Vi el pájaro cuando abrí la ventana. Lo vi. El pájaro estaba mojado y a punto de congelarse por el frío. Luego tomé el secador después de verlo. Después de calentarlo un poco, le di agua. Le di alpiste también. Hice lo mismo 15 minutos después”

– contó Sabahattin Yılmaz al medio local ULAK.

Después de calentarla durante un rato, este habitante turco le dio comida para pájaros y le volvió a proporcionar calor. Luego de recuperarse bien, el ave comió su comida y se fue volando.  Mientras que Sabahattin quedó contento después de haber ayudado a este animal durante una tormenta y tras un terremoto, a pesar de que para muchos sea “solo una paloma”. “Ella también tiene una vida (…) Por eso lo hice”, declaró. Una acción desinteresada y pequeña que puede impulsar y servir de ejemplo a muchas otras.

 

 

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