Muchos deportistas la han visto y su dueño está desesperado por encontrarla… pero ella se niega a perder su libertad.

Muchos animalistas aseguran que las vacas tienen claro lo que ocurrirá en los mataderos o en los rodeos. Por eso cuando son trasladadas a esos lugares donde sufrirán se muestran ansiosas y temerosas por lo que ocurrirá, ya que son muy sensibles a cualquier estímulo externo y pueden darse cuenta fácilmente cuando su tranquilidad es perturbada.

Y no es poco común que intenten escapar… aunque pocas lo logran.

Una de ellas fue una vaca de 3 años que estaba lista para participar del rodeo anual de Anchorage, EE.UU que se celebraría justo el fin de semana del Día del Padre del año pasado.

Pixabay (Imagen Referencial)

Pero resulta que en medio del bullicio, la vaca llamada Betsy desapareció sin dejar rastro. Nadie sabe cómo lo hizo, puede que el corral haya quedado mal cerrado y haya empujado la puerta con su peso o alguien puede haberla descuidado y logró escapar. Lo cierto, es que apenas vio su libertad, no dudó en alcanzarla.

Sin que nadie se diera cuenta, ingresó al Far North Bicentennial Park, una bosque inmenso ubicado a las afueras de la ciudad.

Cuando notaron su ausencia ya era demasiado tarde para llevarla de regreso…

Los vaqueros ensillaron sus caballos y se apresuraron a buscarla, pero Betsy hizo todo lo posible por esconderse. Y hasta ahora, 6 meses después de su «extravío» ha evadido aviones de rastreo y los repetidos esfuerzos de su dueño por encontrarla.

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«Estoy totalmente agotado por buscarla día tras día», dijo Frank Koloski, el dueño de Betsy, a The Washington Post. «Ella es una ambiciosa, eso es seguro».

La frustración de Frank debe ser inmensa, sobre todo porque ciclistas, esquiadores, conductores, y un montón de otras personas que han pasado por el bosque han dado cuenta de la presencia de la vaca, que es evidentemente una sorpresa, pues allí suelen haber animales como ciervos y osos, pero no ganado deambulando.

Por ahora Koloski está empeñado en encontrarla, así que ha pedido ayuda a todos los habitantes de la zona en caso de que vean a Betsy. Incluso otros amigos del rodeo ya se ofrecieron como voluntarios para atraparla cuando sepa su ubicación exacta.

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Pero Betsy está disfrutando ser una fugitiva y por suerte el clima de Alaska aunque es duro en invierno, no parece ser un problema. El bosque está ubicado a las afueras de la ciudad, así que no parece correr el riesgo de que se tope con un lobo o un oso.

Además hay muchas fuentes naturales de agua que no se han congelado y existen bloques de heno que la mantienen muy bien alimentada. Por eso su velocidad de huida no ha disminuido en absoluto, aún tiene energía para seguir caminando y el tamaño del parque parece ser el lugar perfecto para ser libre.

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