Por Lucas Rodríguez
12 febrero, 2021

Con solo cinco meses, Moka escapó de su casa en Turín. Por medio de un grupo de Facebook, su dueña fue construyendo una red de personas de buen corazón, que finalmente dieron con el paradero del cachorro.

Una de las realidades más tristes con las que debemos lidiar quienes optamos por adoptar un perrito, en lugar de comprar un cachorro bien entrenado, es que debemos hacer nosotros el proceso para convencerlo de que se quede con nosotros. Muchos de estos cachorros acarrean problemas desde los refugios en los que los recibieron, cuando no fueron víctimas de alguna clase de abusos o malas experiencias en sus vidas anteriores.  

Por esto es que los primeros años en que compartimos con un cachorro rescatado, son clave para su desarrollo y su relación con nosotros.

Facebook: Animali smarriti e trovati a Torino

Eso fue lo que Moka, un cachorro de solo siete meses, recién adoptado por una familia de Turin, Italia, no tuvo el tiempo para aprender. El pequeño llevaba un par de semanas viviendo con sus nuevos dueños, cuando una noche se perdió. 

Facebook: Animali smarriti e trovati a Torino

Desesperados, sus dueños partieron por recorrer el barrio donde vivían. Visitaron las calles donde habían estado antes junto al pequeño Moka, así como los lugares que le podrían recordar su pasado, pero no consiguieron dar con ella. 

En un intento más desesperado, sus dueñas, Beatrice y Margherita, crearon un Facebook. En él pusieron fotos de Moka, así como peticiones por ayuda. Lo que no se esperaban, era el éxito rotundo que tendría su iniciativa.

Facebook: Animali smarriti e trovati a Torino

Las personas comenzaron a intercambiar información, señalando todos los perros similares que veían en las calles de su querida Turin. Así mismo, algunos incluso se comprometieron a ayudar en la búsqueda, tomando turnos para salir a registrar las calles en busca de Moka. 

Los esfuerzos dieron fruto. Moka fue encontrada y regresada a los brazos de sus dueños.

Facebook: Animali smarriti e trovati a Torino

Emocionadas por el resultado, contaron su historia a La Stampa:

“Una pesadilla ha terminado para nosotros. En estos cinco días que no hemos vivido, nuestros pensamientos siempre estuvieron en Moka. Ahora finalmente está en casa con nosotros: está bien, está muy cansado, muy delgado pero ni siquiera tiene un rasguño. Tan pronto como nos vio saltó a nuestros brazos, encantado de vernos. Cuando nos subimos al coche para llevarlo a casa, inmediatamente se quedó dormido sobre nuestras piernas. Si por todos los perros fugados, todos hicieran una cadena de redes sociales, de ayudas en el campo de la colaboración, de llamamientos en los periódicos, como hecho para Moka, se encontrarían muchos perdidos.”

–Beatrice, dueña de Moka, para La Stampa

Es una prueba muy clara de que uniéndonos, es cómo las personas hacemos nuestro mejor trabajo. 

 

 

 

 

 

 

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