Por Luis Aranguren
31 agosto, 2020

Exigen que este “acto culinario” se clasifique como crueldad animal. Hay mejores formas de buscar el buen sabor.

Todos hemos visto en algún momento un elegante plato de langosta, seguro si lo has comido te has dado cuenta de su magnífico sabor. Hasta ahí todo bien, el problema está en que el método más común para cocinarlo es hervirlas vivas para evitar que se estresen.

Durante mucho tiempo los chefs aseguraban que estos crustáceos no sentían dolor alguno, pero todo ha sido una mentira.

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Es por eso que tras varios estudios que demuestran que las langostas pueden no solo experimentar dolor, sino sufrir traumas, quieren que esta práctica se detenga. Es así como la Asociación Veterinaria Británica está usando su voz para proteger no solo a las langostas sino también a los cangrejos de este proceso de cocina.

Cabe resaltar que el proceso de cocción puede durar hasta 15 minutos, en la que un animal inocente se desespera en el agua ardiente sin posibilidades de huir.

La recomendación es que se aturdan antes de cocinarlos, algo que según Daily Mail muchos chefs han aplicado en sus cocinas. De este modo evitan que los crustáceos liberen hormonas por estrés, las cuales afectan su sabor.

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Uno de los chefs que ha tomado en cuenta esta sugerencia para evitar el sufrimiento innecesario es el ganador de una estrella Michelin, Giorgio Locatelli.

“En mi opinión, no solo es más humano sino que también mejora la calidad de la carne. Hace muchos años, mi esposa vio a un chef poner una langosta viva en una olla en nuestra cocina y casi se divorcia de mí. Desde entonces, hemos utilizado una máquina asombrosa”.

-Chef Giorgio Locatelli

Y es que esto no es nada nuevo, desde 2018 está prohibido en Suiza cocinar cualquier tipo de crustáceos vivos. Desde entonces Noruega, Nueva Zelanda, partes de Australia y Austria han seguido el ejemplo.

Cocina Casera

Es por eso que en Reino Unido los veterinarios quieren que se detenga el maltrato, llegó su turno de avanzar a la modernidad. De enseñar a otros que se puede comer una deliciosa langosta sin hacerla pasar por aquella cocina mientras está viva.

Esperemos que este movimiento de veterinarios en pro de la vida marítima, no solo  conmueva a las personas de su país sino al resto del mundo. Es momento de decir la verdad, las langostas sufren y si bien son deliciosas no merecen ese trágico fin.

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Comerte una langosta no será visto del mismo modo de ahora en adelante, sobre todo para los que venimos de países caribeños y suelen ser el pan de cada día.

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