Por Daniela Morano
24 junio, 2019

Incluso puede removérsela para limpiarla, y así darle a esta pequeña la mejor vida posible.

Las tortugas, como cualquier animal, pueden necesitar ayuda a veces cuando las circunstancias no son las mejores. Pedro, por ejemplo, es una tortuga que fue adoptada ya sin una de sus patas traseras. Para suerte de él, sus dueños lo llevaron hasta el Hospital Veterinario del Estado de Louisiana donde pudieron brindarle algo de ayuda.

Aunque aún tenía una de sus patas traseras, Pedro terminó por perder la que le quedaba tras desaparecer un par de días de la vista de sus dueños. Fue entonces cuando decidieron llevarlo a urgencias.

Louisiana State University’s Veterinary Teaching Hospital
Louisiana State University’s Veterinary Teaching Hospital

«No estaba mal de salud», dijo Ginger Guttner, manager de comunicaciones de LSU a CNN. «Pero claro, no tenía sus patas traseras así que nuestros médicos debieron pensar en alguna manera rápida de ayudarlo».

Uno de los veterinarios tuvo la solución: una pieza de lego.

Louisiana State University’s Veterinary Teaching Hospital
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Con la pieza de lego, pegamento seguro para animales, y unas ruedas, Pedro tenía otra vez la oportunidad de caminar. Además, es posible removerla para limpiarla, así el pequeño está siempre en sus mejores condiciones.

Louisiana State University’s Veterinary Teaching Hospital
Louisiana State University’s Veterinary Teaching Hospital

Guttner aseguró que, aunque parezca un tanto ridículo, utilizar legos es una práctica común. «La medicina veterinaria suele requerir habilidades parecidas a las de MacGyver. Diría que la mayoría del equipo especial que usamos ha sido alterado para casos específicos».

Gracias a su compromiso con su oficio, Pedro ahora puede correr… o al menos intentarlo.

 

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