Por Antonio Rosselot
30 marzo, 2020

Sarah-Jane, Izzy y Emily trabajan en el Paradise Park (Inglaterra) y ante la pandemia del COVID-19 decidieron renunciar a la comodidad que les podía significar un aislamiento en casa: para ellas, cuidar a los animales era más importante.

El compromiso que han demostrado algunos profesionales de la salud y de servicios básicos en esta pandemia de COVID-19 es realmente alentador: todos ellos arriesgan su vida para que nosotros podamos vivir con tranquilidad. Pero también hay quienes se preocupan por los seres que, si bien no pueden ser víctimas del virus, sí pueden ser víctimas de la ausencia humana.

Hablamos de los animales de zoológico, que deben ser cuidados y mantenidos todos los días. Y por eso mismo, un grupo de trabajadoras del Paradise Park, un zoológico ubicado en Hayle (Cornwall, Inglaterra), decidió pasar su cuarentena viviendo dentro del recinto para así seguir cuidando a los animales en este período de recesión.

FB: Paradise Park

Sarah-Jane, Izzy y Emily son las tres chicas que renunciaron a una cuarentena en familia para pasar estos días con los animales en el zoo, que cerró sus puertas el fin de semana pasado para evitar posibles contagios del virus. El recinto cuenta con más de 1.200 especies de aves y mamíferos, por lo que las trabajadoras tendrán una ardua labor estos días.

«Ahora que llegamos al punto en que el Parque tuvo que cerrar, todo está organizado para asegurar que las aves y animales sean alimentados y cuidados. Izzy, Emily y Sarah-Jane, tres de nuestras cuidadoras, se ofrecieron voluntariamente para vivir en el Parque, por lo que estamos muy agradecidos. Están dejando sus familias, algunas de las cuales enfrentarán cerca de 12 semanas de auto-aislamiento. Serán apoyadas por otros cuidadores periódicamente, observando todos los procedimientos relevantes».

Paradise Park en su cuenta de Facebook

FB: Paradise Park

Con la excepción de los días de Navidad y de algunas jornadas en que nevó, esta es la primera vez que el Paradise Park ha tenido que cerrar al público y no se sabe cuándo podrá reabrir sus puertas.

«Lo desconocido nos preocupa mucho. La primavera generalmente es un tiempo esperanzador, cuando recibimos un influjo de visitantes y podemos respirar con alivio. Ahora es como si nos hubiesen quitado la alfombra. Estoy segura de que estaremos bien, estamos confiando en las aves para que nos muestren el camino. Saldremos de este túnel».

Alison Hales, directora del Paradise Park, en Facebook

Por lo mismo, se creó una campaña de recaudación en GoFundMe para ayudar a Paradise Park a pagar sus gastos periódicos, como el sueldo de sus trabajadores, la comida de los animales y sus gastos médicos.

FB: Paradise Park

Si empatizan con la causa y desean retribuir de buena manera el trabajo que están haciendo las voluntarias en el Paradise Park, pueden hacer su donación en este enlace.

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