Por Leonardo Granadillo
13 febrero, 2020

Cuando hay la voluntad, se encuentran los recursos. Hicieron falta 50 litros de aceites y 9 horas seguidas de trabajo para remover el viscoso alquitrán del cuerpo de Aloe. Su bienestar es la mayor recompensa.

Solemos quejarnos constantemente de las injusticias de la vida. Nos molesta y con razón cuando nos ocurren infortunios que sentimos no merecemos, sin embargo, también debemos aprender a sentirnos agradecidos cuando tenemos una experiencia traumática y salimos ilesos. Es como un milagro, es como volver a nacer.

Algo así le ocurrió a «Aloe», una perrita que fue encontrada teniendo un encuentro muy cercano con la muerte:

Facebook: Proyecto 4 Patas

De acuerdo a la maravillosa gente de Proyecto 4 Patas la perrita fue hallada tras «caer» (aunque hay sospechas de que la tiraron) en un pozo de brea en Libertad, Merlo (Argentina).

Fueron unos niños quienes gracias a su curiosidad la encontraron completamente inmovilizada. Estos ángeles llamaron inmediatamente a sus padres quienes acertadamente se comunicaron con la Asociación de Bomberos Voluntarios de Libertad, quienes lograron sacarla del pozo y de inmediato pidieron ayuda en Facebook para que alguna sociedad protectora de animales les tendiera la mano.

Facebook: Proyecto 4 Patas

Es allí donde entró Proyecto 4 Patas. Al acudir se toparon con un animal con su cuerpo endurecido, desde la boca, sus ojos, sus orejas, todo en realidad. La conmoción era alta porque no es una circunstancia normal, no es algo con lo que te topas habitualmente.

Pero como había poco tiempo para pensar, los voluntarios de la asociación junto a la ayuda de los vecinos empezaron a buscar aceite por doquier, una de las pocas sustancias que permiten remover el alquitrán o la brea.

Facebook: Proyecto 4 Patas

El equipo de voluntarios compró hasta 50 litros de aceites y durante 9 horas ininterrumpidas, se turnaron para bañar a Aloe hasta lograr quitar de su cuerpo la viscosa sustancia. Cada capa que iba cediendo, era una sonrisa de alegría: se acercaban a liberarla.

Facebook: Proyecto 4 Patas

Hicieron falta 3 baños con detergente, 8 voluntarios, vecinos, el espectacular trabajo de bomberos también sacándola y llamando a especialistas, pero ningún esfuerzo fue en vano. Hoy Aloe, gracias al incansable trabajo de estas maravillosas personas que no alcanzarán las palabras para agradecerles, está sana y salva. Tiene una nueva vida:

Facebook: Proyecto 4 Patas

Es aquí donde sabemos que los detalles marcan la diferencia, y que con voluntad se puede hacer prácticamente todo. Si esos niños no informaban a sus padres, si sus padres no llamaban velozmente, si los bomberos no sacaban al animal, si la asociación y los vecinos no proceden a salvarla, nada de esto sería posible.

Destacar y recordar también que nadie hizo esto por algo distinto a ayudar, muchos pusieron su propio dinero para comprar el aceite que se utilizó para remover la brea. Gracias por esos corazones tan nobles, da gusto que a pesar de la crueldad que vemos a diario, aún queda gente buena que está dispuesta a hacer lo necesario por salvar una vida de manera desinteresada. El bienestar de Aloe es la mayor recompensa.

Facebook: Proyecto 4 Patas

¡La mejor de las suertes en este nuevo comienzo Aloe!, seguramente encontrarás una familia que te valore.

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