Por Javiera Spröhnle
3 enero, 2017

“Comida ilimitada” ya debiera ser suficiente.

Hace poco hice un viaje en crucero por Europa. Visitamos Italia, Grecia, Turquía y Croacia. Al principio estaba un poco rehacía a la idea, creía que la sensación de estar encerrada en un barco no iba a ser agradable y los mareos también me preocupaban. Pero, cuando finalizaron esos 8 días 8 noches de ensueño, solo quería quedarme ahí para siempre, superó, totalmente, todas mis expectativas…  

1. Te sientes como Rose y Jack en el Titanic

Aunque esto puede ser engañoso, ya que, puede pasar que no duermas demasiado en las noches recordando la escena en la que el barco…emm..bueno, básicamente se parte en dos y se hunde. Pero, en general, subirte y ver las grandes escaleras, salones de música y comida, pasillos elegantes, fiestas por las noches y más; te sientes totalmente como en el siglo XX.


2. Varios destinos de una vez

Un sueño hecho realidad SANTORINI #Santorini #Grecia

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Por un solo precio, conoces varios lugares de una sola vez. Te duermes una noche y al siguiente día estás en un nuevo destino: playa nueva, puerto nuevo, atracciones nuevas…¡imposible aburrirse así!


3. No te tienes que mover de hotel, el hotel se mueve contigo

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¿Qué más cómodo que conocer varios destinos en un solo viaje, sin tener que cambiar tus maletas de habitación? Simplemente llegas, te instalas y el barco hace todo lo demás; no te tienes que preocupar de vuelos atrasados, ni malos alojamientos, tu hotel irá contigo a todas partes.


4. Actividades a bordo

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La idea de los cruceros es que de por sí, más allá de cualquier puerto que vayan a tocar, sean un destino atractivo. Por eso, están llenos de actividades como: fiestas, teatro, cine, muro de escalada, spa, gimnasio, shows, casino y mucho, ¡mucho más! Básicamente amarás los días de navegación.


5. Excursiones = amistades

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Para cada puerto puedes elegir la opción de tomar un guía turístico en el mismo crucero. Pero, si decides aventurarte por ti solo, te recomiendo que te hagas un grupito de amigos y salgan juntos a recorrer. Te sorprenderás lo unidos que se pueden hacer durante esas vacaciones.


6. Comida ilimitada

Así como el alojamiento en cada lugar que vas a visitar, deja de ser un problema, ¡también la comida! ¿Hambre? Los cruceros tienen, además de sus restaurantes para las 4 comidas principales del día, estaciones de alimentos que funcionan prácticamente 24/7, así que no te tendrás que preocupar por gastar ni un solo peso más en eso, !está todo incluido!


7. La experiencia de navegar


Levantarte en la mañana a tomar desayuno y que la vista de tu mesa sea el eterno y azul océano, mientras navegas en un barco de lujo gigante… en serio, no tiene precio.


8. Las cenas románticas

Si levantarte por las mañanas con vista al mar te parece de película, imagínate lo mismo, pero a la luz de las velas. Creerás que estás en un sueño.

Te lo digo, pruébalo una vez y ya no querrás bajarte nunca más, ¡es una experiencia increíble!

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