Por Ghalia Naim
29 Marzo, 2017

No se trata de vacacionar, sino de moverte.

Viajar debe ser una de las actividades que más amamos hacer los humanos, y no es coincidencia. El sentido de movilidad que nos ofrece recorrer otras tierras y culturas incide a gran escala en nuestra salud mental y, por consecuencia, en nuestro cuerpo. Una reciente investigación del Transamerica Center for Retirement Studies junto a la Comisión Global y la Asociación de Viajeros de Estados Unidos, reveló que tomarse vacaciones para viajar disminuye el riesgo de sufrir enfermedades mentales y mejora la estabilidad emocional de los individuos.

La revista especializada en el tema Condé Nast Traveler publicó un interesante artículo recopilando experiencias de viajeros y expertos que confirman los resultados de los estudios: “viajar es bueno”

Nos volvemos más creativos.

El neurólogo José Manuel Moltó Jordá, de la Sociedad Española de Neurología, comenta que al conocer otras culturas nos enfrentamos a sensaciones diferentes que presionan nuestro cerebro al máximo. Hay aromas, texturas, colores, sabores, paisajes y formar linguísticas por completo extrañas a lo que acostumbramos.

“Viajar y acumular anécdotas mejora nuestra capacidad cognitiva…”

¿Quién no se enamora de esta vista? Paraíso venezolano.#parquenacionalmochima #playasdevenezuela #venezuelan

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Viajar sin prisa.

Un factor que incide en tener unas buenas vacaciones es el tiempo. Si tienes las horas contadas sufrirás de estrés, una sensación totalmente diferente a lo que buscas. La idea de viajar es salirte de contexto para ordenar tus ideas y relajar tu cerebro.

Si estás apurado, estás conociendo. No aprendiendo.

¡¡Feliz de conocerla!! (escalón por escalón, más amor al arte y muero!)

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Aprender de ti.

Exponerte frente a costumbres y personas que no se parecen a ti, ayuda a que aumentes tu seguridad y confianza. Además, se te da la oportunidad de desenvolverte como un individuo único en otro contexto, es decir, que puedes explorar facetas íntimas que antes no conocías de ti mismo. Es un momento para aprender a divertirte con tu “yo” interno y dejarte ir de tus mismas reglas.

India -y Raquel- Dormida

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Vuelven tus recuerdos.

La psicóloga Cristina Silvente, comenta que viajar acompañado es muy diferente a hacerlo solo, pues tienen dos focos particulares: el primero es el apego y el segundo, el “yo puedo”. Estar solo ayudará a que te sientas más capaz de cumplir tus metas y acompañado de guardar anécdotas comunes con seres queridos.

Viajar todos los días como estilo de vida.

Tomando en cuenta cuán positivo es viajar,  la Escuela de Medicina de la Universidad de Exeter en Reino Unido, expuso su preocupación respecto a la planificación urbana de las ciudades. Según los especialistas de la Facultad, es importante hacer que las personas “viajen” o tengan una sensación parecida en su día a día.

“Los planificadores urbanos deberían pensar en introducir más espacios verdes e interesantes en los pueblos y ciudades. Lograr que las personas tengan esa experiencia cuando salen sería muy beneficioso a largo plazo”.

"We'll always have Paris." #travelgram

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¿Te gusta viajar? ¡Hazlo aunque sea por un fin de semana!

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