Por Camila Londoño
22 julio, 2016

Después de leer esto, tal vez no volverás a pedir uno.

La bebida como tal no es la culpable, pero sí la máquina que la prepara. Es difícil de creer pero al aparecer, una falla en la cafetera del avión puede significar muchos minutos de espera por parte de cientos de pasajeros desesperados. Según Robert Isom, jefe de operaciones de American Airlines, una gran cantidad de problemas con cafeteras, están causando retrasos en los vuelos.

Y parece gracioso, pero esos pequeños retrasos tienen un efecto dominó en las operaciones del día de una aerolínea.

Así entonces, cientos e incluso miles de pasajeros, se ven afectados.

Pero ¿por qué es tan caótico que se dañe una cafetera?

Al parecer, arreglar la cafetera de un avión no es nada sencillo. Además, cuestan muuucho dinero; de 7.000 a 20.000 dólares cada una. Tienen un diseño especial que se adapta a las necesidades de un avión. Pero lo más complejo es que estas cafeteras son eléctricas y vienen equipadas con interruptores de circuito y aislamiento de cableado para evitar incendios a bordo.

Entonces, cuando una cafetera no funciona, hay mucho por hacer.

Un equipo de trabajadores en tierra, tiene que hacer una inspección detallada para comprobar que no haya problemas de circuitos que puedan provocar un incendio.

Y eso no es todo.

Según dicen, la mayoría de las aerolíneas comerciales conectan sus cafeteras a un tanque de agua que está a bordo. Para controlar las bacterias que se forman en dichos tanques, el agua es tratada con químicos, químicos que se pueden acumular en las cafeteras, causando así daños.

Suena desagradable…

Tanto, que ni siquiera los ingenieros responsables de desarrollar la tecnología de las cafeteras de los aviones, se atreven a tomarlo. 

“No tomo el café al menos que sepa que el agua viene de una botella”.

-Marcos Jimenez- Ingeniero en Zodiac Aerospace.

Otra cosa: intenta no derramarlo. Esto también puede causar retrasos.

Cuando un pasajero derrama un café en la silla, la tripulación debe remover el asiento mojado y reemplazarlo con uno seco.

¿Y si omitimos el café? Nos ahorraríamos problemas. Además, después de esto ¿quién será capaz de tomar un café con agua de tanque tratada con químicos? 

Puede interesarte