Por Cristofer García
15 marzo, 2022

De acuerdo a la investigación liderada por Hiroshi Kinoshita, miembro de la junta de la Sociedad Folclórica de Okayama, se trataría del torso y cabeza de un mono que pobladores unieron a la cola de un pez.

Casi siempre los suceso que sorprenden al mundo, por más asombrosos que sean, tienen una explicación científica. Recientemente se hizo conocido el caso de una supuesta momia de una sirena encontrada en Japón, pero el mundo científico ha empezado a desestimar que se trate de este ejemplar mitológico.

Se hablaba de una presunta momia de sirena tamaño pequeño que dataría de 300 años de antigüedad y que los investigadores del país nipón habían empezado a estudiar. Aunque por siglos en esta nación asiática se ha creído en la adoración de “sirenas“, asociado a cuestiones medicinales, esta no sería uno de esos casos.

Hiroshi Kinoshita

Tampoco podría ser para menos el asombro que generaron las imágenes que corrieron rápido por internet. En las fotografías se aprecia a una cara con facciones quizás humanizadas, pero poco distinguibles por lo deteriorado de su estado. Además, contaba con una cola de pescado que salía de cintura.

Según reseñó la revista especializada Live Science, lo que se presume que estos restos sean la unión de un torso y cabeza de un mono que pobladores unieron a la cola de un pez grande, como un salmón. También le habrían agregado pelo y uñas humanas para que su engaño fuera más creíble.

Hiroshi Kinoshita, miembro de la junta de la Sociedad Folclórica de Okayama, fue quien descubrió a la momia de unos 30,5 centímetros de largo, la cual estaba dentro de una caja en un templo en la prefectura de esta localidad japonesa.

Hiroshi Kinoshita

Lo que se creía era que un pescador la capturó entre los años 1736 y 1741, para luego venderla, según decía una nota en la caja. Sin embargo, nadie sabe como la momia terminó en este templo, pero lo cierto es que su supuesto origen mitológico se ha desmentido. Los científicos de esta investigación darán los resultados dentro de un año, pero ya han descartado que sea una sirena.

Lo importante ahora es identificar de donde surgió la unión de estos animales, por cuál razón y cuáles ejemplares eran. Además, es importante conocer su significado, porque para el propio templo ha sido como una aparición divina.

“Lo hemos adorado, con la esperanza de que ayude a aliviar la pandemia de coronavirus , aunque sea un poco”, dijo Kozen Kuida, el sacerdote principal del templo.

Hiroshi Kinoshita

Se cree que estas falsas sirenas pudieron ser creadas por los locales para venderlas a turistas occidentales que visitaban sus tierras. Ya se han conocido otros casos similares, como el de Feejee Mermaid, que era un mono cocido a la cola de pez, que japoneses vendieron a viajeros holandeses en Japón en 1810.

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