Colaboración por Tania Barbieri
Hija, nieta, hermana, amiga, animalista, mujer que ama la vida y tan pisciana que asusta.

La vida es una y vale la pena ser vivida.

Un año más ha pasado. Un año en el que seguro todos nos pusimos mil metas y algunos las cumplieron, otros ni la mitad y otros ninguna. Pero no importa, ¿y sabes por qué? Porque si hay algo lindo que tiene la vida es que da muchas nuevas oportunidades, y por ejemplo en este nuevo año como mínimo vamos a tener 365 oportunidades, 365 días para hacer lo que queramos, lo que soñamos, lo que anhelamos… Cualquier cosa. 

No se por qué, supongo que por un estímulo psicológico el inicio de un nuevo año nos genera el ímpetu y las ganas de arrancar con todo el nuevo año, hacer todo lo que no hicimos y más.

Es como renovar la energía, salir de la monotonía, cambiar la vibra, renovarse… Vamos a la peluquería, renovamos el guardarropas, compramos regalos, decoramos la casa, es todo una logística, es casi como organizar un evento a gran escala. ¿Con quién pasamos las fiestas? ¿Qué vamos a comer? ¿Quién hace los postres? Eso ya nos carga de una emoción que nos llena de buena energía, de amor, de la familia y de los sentimientos hermosos y mágicos que traen estas épocas, momentos felices y momentos de nostalgia o tristeza pero todos forman el paquete de sentimientos, es parte de la vida, vamos a sonreír mirando a los ojos a los que están, vamos a derramar lágrimas con la copa hacia el cielo mirando la estrella más brillante y vamos a  mirar hacia abajo y a pensar en esa persona que por diferentes razones ya no pasan estos momentos con nosotros. 

Y así, en medio de todo eso, de toda esa mezcla, iniciamos un nuevo año… Lleno de nuevas oportunidades, lleno de energía, arranquemos con todo, cumplamos sueños, salgamos de los problemas, multipliquemos las cosas buenas.

Sueña, cumple metas, viaja, disfruta, grita, escucha música, diviértete, tírate a jugar con tus mascotas, despéinate, en fin… sé feliz.

Porque gente la vida es una y vale la pena ser vivida.