Colaboración por Noemí Carnicero Sans
Escritora freelance en Yaestáescrito.com , psicóloga y comunicadora 2.0. Una motivada por la vida con el corazón en las nubes y con los pies en cualquier lugar del mundo. La subasta de mi vida

Puede que si vuelves a abrazarme, desafíes a todas aquellas lágrimas con las que te he llorado.

Puede que todo este tiempo deje de servir porque a poco centímetros de ti es a aquellos en los que todas mis fortalezas se vienen abajo. A pocos segundos de la promesa que rompimos, de aquel beso de tu boca, de aquella forma de decirnos que aunque así no, sí.

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@barbara_ptasznik_9

Que los recuerdos siguen alimentando este deseo, la pena de nuestro “no pudo ser”, la nostalgia de todo lo que fuimos.

Porque eras aquella nube sin forma, aquel mar sin olas y aquella casa sin cimientos con la que mi amor, desde que aprendí a suspirar por ti, se tambaleaba como se tambalea aquello que quiero pero no puede ser. Como se tambalea el que lo intenta sin estar preparado. Pero te sueño.

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@mimi_lemon

Sigues despertándome todas las madrugadas. Sigues dibujando el punto de todos mis interrogantes, sigues acelerando todos mis jadeos. Porque sigues siendo tú, porque sigue tratándose de ti.

El que desterró del diccionario un “ojalá” para enclavar su nombre, el que retó a los sueños a seguir apareciendo bajo la misma definición. El mismo que, bajo el desafío de un suspiro incontrolado, me hizo desear una vida entera a su ladoUn deseo tan fugaz como aquella lágrima de San Lorenzo. La misma a la que te pedí, parecida a la que lloré.