Por Colaboradores
15 December, 2015

Tanto las personas que te hacen feliz como aquellas que te hacen sufrir más de lo que creíste que podías aguantar.

No sé si era amor o sólo ese deseo de sentir que alguien me quería o necesitaba. Me sentía sola, me sentía incapaz de volver a querer a alguien, y de repente llegó él, justamente cuando me había resignado a ser soltera y disfrutar de ello, se metió en mi vida de una forma inteligente e inesperada, volví a sentir esas “mariposas en el estómago” esos nervios al verlo, esa forma agitada de respirar al hablar con él… Y me pregunte una vez más… ¿Será que acaso que me volví a enamorar? ¿Eso es posible? Por alguna extraña razón dejé de temer a lo que sentía por él, y decidí arriesgarme por ese amor que en su tiempo parecía posible acompañado de un poco de locura, era una adrenalina que jamás había sentido, él me hacía sacar mi lado más valiente.

Estaba decidida a luchar por “nuestro amor”, me dejé llevar, simplemente dejé que el viento me llevara por donde quisiera. Paré de pensar con la cabeza y seguí a mi corazón, pero no siempre es lo mejor, a veces es necesario detenerse y pensar si esto vale la pena, a veces creemos que una “corazonada” es lo correcto, y nos olvidamos de nuestro cerebro, una parte elemental en nosotros, lo que nos distingue de la sociedad, el corazón es bueno pero no siempre el camino correcto.

Él me enredó con esos tiernos besos, con esas palabras que me hacían sentirme única y especial, cuando estaba con él, mi mundo se detenía, no paraba de sonreír y de pensar “en lo feliz que era”. Me dejé llevar, olvidé mi orgullo y dignidad, mi seguridad se fue a la basura, siempre pensaba si en verdad me quería o solo me lo decía para que yo cayera en sus brazos como estúpida, y así fue, caí rendida por él, mi mundo y mi mente se fijaban solo en él.

¿Pero qué diablos me pasaba? ¿Cómo podía creer en alguien que me decía que me quería pero que con sus actos me demostraba lo contrario? ¿Acaso eso era amor? ¿Acaso merecía a alguien así en mi vida? Es difícil aceptar que alguien realmente no te quiere, o simplemente no le importas, cuando tú haces cada esfuerzo por esa persona, cuando mueres por gritarle al mundo que lo quieres, mientras él es feliz sin ti, cuando no ocupas un lugar especial en su corazón, cuando te dice que te quiere y que jamás te lastimaría, pero cada día que pasa sus palabras y sus actos te van desmoronando lentamente.

A veces no comprendo cómo hay personas que pueden jugar con los sentimientos de otros, cómo las personas pueden ser tan mal agradecidas cuando tú les das tu amor y lealtad. Con el curso de los días he aprendido que no debes entregarte del todo, aunque suene horrible hay personas que disfrutan de hacerte sufrir, aunque claro habrá personas que valgan la pena darles todo de ti, y no sólo me refiero a una pareja, si no a tu familia, a verdaderos amigos, personas que realmente valgan la pena, no pierdas el tiempo con personas que no valoren tu amor, que les importe un comino si sufres, si necesitas un consejo o simplemente escuchar un estamos juntos en esto.

He aprendido que vendrán muchas personas a tu vida, todas las personas que conozcas ya sea por un tiempo fugaz o por un tiempo más largo, te enseñaran cosas, a veces son mínimas, a veces son lecciones que te servirán para afrontar un futuro cercano, y tú llegarás a la vida de las personas por alguna razón, tú también les dejarás algo, le enseñarás algo. En esta vida somos maestros y estudiantes, a veces no entendemos por qué se van las personas de nuestra vida, pero todo tiene un ciclo, y hay que aprender a cerrarlo, es difícil pero muchas veces necesario, la vida te dará golpes y tú debes aprender a levantarte y ser más fuerte, a veces nos molestamos y maldecimos y no entendemos que hay personas que se deben alejar de nosotros, por nuestro propio bien, el me enseño que mientras más el prolongaba su estancia en mi vida más dolería con el paso del tiempo, a veces estar con alguien te hace sentir más solo, él era de esas personas, que a pesar de estar “a su lado” me sentía sola, insegura y no valorada, pero lo peor es que yo no me quería dar cuenta, parecía que sabía que tenía una venda en los ojos pero me daba miedo ver que había detrás de la venda, mis amigos hablaban conmigo todo el tiempo, me decían que me valorara, que merecía algo mejor, que el simplemente no me quería, que eran puras mentiras todo lo que él me decía, y yo, yo simplemente no lo quería aceptar, me daba miedo el darme cuenta, el aceptar que ellos tenían razón, ¿cómo es posible que puedas volverte tan ciego?

Las cosas no siempre son como uno las quiere, a veces nos toca ganar y otras simplemente perder, pero no por eso te quedaras derrotado, al contrario si te toca perder, levántate, sécate esas lágrimas y ve con todo, ya no mires al pasado. Ya no vale la pena…

Siempre piensa en tu presente, hoy es un nuevo día, no lo desperdicies llorando, enojándote, sufriendo, hoy tienes otro día más de vida. Vívelo, disfrútalo, no vale la pena desperdiciarlo en lamentarse por alguien que realmente no vale la pena.

Es tiempo de avanzar, y sí, tal vez cueste trabajo, pero ya basta, mereces ser feliz, Es tiempo de empezar de cero, siendo mejor persona, valorándote más, amándote cada día más, porque si tú no te amas nadie más lo hará.

Aprende a decir adiós a las personas que no causen algo positivo en tu vida. Será duro pero será lo mejor.