Por Paulina Flores
21 diciembre, 2015

Aunque lo ideal es estudiar, a veces es necesario un poco de ayuda…

Son las 02:00 am. y te has pasado todo el día frente al computador, enterándote de las últimas aventuras de Justin Bieber o del interesante significado de los tatuajes de prisión. Pero tu cuaderno de matemáticas ha seguido guardado todo el día en la mochila. Sabes que ya no hay tiempo para estudiar,  pero tienes la esperanza de poder hacer algo y tu primera, y última, opción fue buscar “cómo aprobar un examen sin estudiar” en Google.  Bueno, aunque no te lo merezcas, te tenemos una solución.

Mientras las respuestas de tu examen sean simples y las erradas no resten las buenas, los siguientes consejos, elaborados por un profesor de matemáticas, pueden cumplir ayudarte a cumplir el sueño de todo alumno: aprobar sin estudiar.

 

1. Asegura las preguntas que si te sabes

Alguna sabrás, aunque no hayas estudiado. Las preguntas no suelen repetir la misma opción seguida, pero lo cierto es que nada le impide a tu profesor colocar correcta 30 “bes”consecutivas. Ten en cuenta que a veces se utiliza generadores de test que reordenan las alternativas de forma aleatoria, o que el diseño de las respuestas correctas siga patrones con palabras secretas como “b/e/b/e/c/a/c/a” que ayudan a que la revisión sea más rápida.


2. Sigue con las preguntas que veas accesibles

Casi siempre hay una opción que se puede descartar por ilógicas o contradictorias. A veces lo puedes inferir sólo por el grupo de respuestas:  entre halcón, buitre, paloma y salmón, yo descartaría “salmón” por no ser un ave.


3. También descarta las respuestas que no tengan concordancia en género o en número con la pregunta


4.  Las respuestas largas, elaboradas y concretas suelen ser las correctas

Casi nadie se molestaría en escribir una respuesta falsa muy larga.


5. No dudes de la opción: “Todas las anteriores”

William Poundstone, quien ha estudiado los fallos inconscientes en la construcción del sistema en un centenar de pruebas oficiales, recomienda apostar por: “todas las respuestas anteriores son verdaderas” o por “todas las opciones anteriores son falsas”, ya que acertan en 52% de los casos.


6. No olvides la ley de Benford

El físico Frank Benford formuló que, en números de varias cifras que provengan de medidas físicas (áreas de regiones, longitudes de ríos…), la probabilidad de que el primer dígito no nulo sea 1 es del 30,1%. El resto de los dígitos van decreciendo en escala logarítmica teniendo para el 2 un 17,6% y siendo el menos probable el 9 con un magro 4,6%. A sí que, si sabes que los datos de la pregunta de tu prueba provienen del mundo real, apuesta por las respuestas que empiecen por 1.

*Este post es una versión libre del medio El País.

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