Por Paulina Flores
25 enero, 2016

Ojo, que no es transgénico.

¿Por qué siempre están innovando con las sandías si son tan ricas así tal como son? Las hacen cuadradas, gigantes, sin pepas y ahora… Amarillas. El productor chileno, Jorge Rojas, aceptó el encargo de la empresa holandesa Nunhems y comenzó una plantación de sandías tipo “Pekín” que se caracterizan por su color amarillo y sus semillas más blandas y traslúcida. Son más pequeñas que las comunes y pesan entre 3 y 4 kilos, pero su productor asegura que son igual o más ricas aún.

“En sabor son iguales que las otras, un poco más dulces y con una pulpa más crocante”

-Jorge Rojas-

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INDAP

El agricultor, cultivó la especie Pekín tal como hacía con las convencionales. La semilla de la fruta no es trangénica, sino que fue logradas mediante selección genética. ¿Cuál es la diferencia? Los transgénicos mezclan genes de distintas especies para obtener resultados imposible en la naturaleza. La selección genética combina las cualidades de las mismas especies y logra cambios que naturalmente tardarían siglos.

“Lo único que hacemos es ahorrar tiempo”.

-Jorge Rojas-

El esfuerzo por innovar en distintos tipos de sandías, tienen como finalidad que se adecuen mejor a las demandas del publico. En el caso de las sandías amarillas, son más transportables, crocantes y atractivas:

“Son menos aparatosas de transportar, la puede comer una sola persona y, por su color, van muy bien en los cócteles, donde se mezclan con las rojas convencionales” 

-Juan Andrés Naour, especialista de la empresa Nunhems-

Junto al Ministerio de Agricultura chileno, Jorge Rojas está a la búsqueda de mercados que se adecuen a su producto.

Todavía no define su precio y aunque saldrá a la venta esta temporada, asegura que su precio definitivo será fijado en la próxima temporada.

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