Por Alvaro Valenzuela
4 agosto, 2016

“Sólo estoy feliz de haberle dado lo que necesitaba”.

Phil Powell tiene 18 años y trabaja en un supermercado de Estados Unidos. Una tarde estaba en plena jornada laboral cuando notó algo muy extraño en un tipo que había ingresado a la tienda. El tipo estaba vestido pobremente y parecía que necesitaba ayuda. Cuando se acercó se dio cuenta que era un hombre sin hogar que ni siquiera tenía un par de zapatos en sus pies.

El chico no tenía mucho para darle pero tuvo una actitud muy compasiva y decidió regalarle sus queridas zapatillas Converse rosadas que estaba usando y había comprado en honor a su abuela que falleció por un cáncer. Phil humildemente intentó pasar desapercibido, pero una persona vio su hermoso gesto y fue a hablar con el jefe de la tienda. “Sentí que se merecía mis zapatos”, dijo el joven. “Sólo estoy feliz de haberle dado lo que necesitaba”.

Apenas el jefe supo lo que pasó, le dijo a su joven empleado que eligiera cualquier calzado de la tienda sin ningún cargo. Phil que pensó que tenía muchos pares de zapatos, así que eligió la opción más barata, un par de pantuflas para usar hasta el final de su turno.

A pesar de ser muy joven Phil demuestra que la empatía y la caridad no tiene edad. Él fue capaz de quedarse descalzo con tal de ayudar a otro que más lo necesitaba. Powell estuvo sin hogar alguna vez, así que sabía lo duro que puede ser y lo mucho que puede significar un pequeño regalo para alguien necesitado.

Mira más detalles de esta inspiradora historia en este video:

httpv://youtu.be/jYSoTW3jpis

¿Qué opinas al respecto?

Puede interesarte