Por Ignacio Mardones
24 diciembre, 2015

Dos palabras que significaron mucho en ese momento.

Maigan Kennedy iba caminando por una calle en Cameron Village, Carolina del Norte, cuando de pronto comenzó a llover. Para no mojarse se puso en la cabeza la bufanda que llevaba. De pronto escuchó un insulto que iba dirigido a ella. Un hombre la había confundido con una mujer musulmana y le había gritado una ofensa. Ella no quiso seguir con su lógica, así que se dio vuelta y le dijo dos palabras que lo dejaron sin respuesta:

“Fui de compras a Cameron Village antes de ir al teatro en la noche. Estaba lloviendo y yo me había hecho un tratamiento de cabello, así que tomé parte de mi bufanda y me la puse en la cabeza. Caminando frente a uno de los bares, pasé junto a un hombre que se burló de mí y dijo “Malditos musulmanes”. Me di la vuelta para confrontarlo, pero vi la mirada agresiva en su rostro. Él quería una pelea. Yo no quería discutir su afirmación de que yo era musulmana (no lo soy), porque eso hubiera confirmado su argumento de que es equivocado ser musulmán. Tampoco quería que la escena escalara y se convirtiera en una lucha verbal (o incluso físico) con él. Así que sonreí educadamente y le dije “Feliz Navidad”, luego seguí mi camino hasta mi coche, porque decidí combatir la ignorancia voluntaria con amabilidad. Mi corazón está con los hombres y mujeres musulmanas que experimentan este tipo de odio e intolerancia a diario”.

Maigan dio un gran ejemplo y las personas en las redes sociales la han aplaudido…

“Feliz Navidad”, esas palabras fueron la mejor respuesta.

¿Qué te pareció su reacción?

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