Por Javiera Spröhnle
6 enero, 2017

¿Don o una maldición?

¿Qué pasaría si de pronto tuvieses la habilidad o facultad de mantenerte en estado de alerta de todo lo que ocurre a tu al rededor, percibiendo hasta lo más mínimo, lo que nadie más percibe? Seguro te sentirías como un superhéroe, así como Daredevil de Marvel.

Thainá Nunes

En la vida real, a eso se le conoce como “Personas Altamente Sensibles” (PAS). Quienes lo padecen, perciben todo a su al rededor de una manera totalmente diferente que el resto, con mucha más intensidad. Sus ojos y corazón están directamente conectados y pueden emocionarse hasta los huesos con el caer de una gota de lluvia o deprimirse en lo más profundo por un perro callejero.

Thainá Nunes

Cuando a Claudia le diagnosticaron Alta Sensibilidad, su doctor le recomendó quitar de su rutina cosas tan simples como: tomar el metro, ver televisión, encariñarse con extraños, etc. Pero luego, empezó a sentirse atrapada. No se sentía normal reprimir sus emociones. Aunque muchas veces la condición parezca más una maldición que un don, Claudia gozaba vivir la vida a flor de piel, sin perderse ningún detalle.

Thainá Nunes

Entonces, buscó una solución alternativa y la encontró en la vieja cámara que le regaló su tío Federico, una Kodak Stereo. Empezó a mirar el mundo a través del lente, disfrutando cada segundo, cada suspiro, cada luz y oscuridad, pero, sin sufrir demasiado. Así, día a día junta una galería de fotos, que aunque son simples, están cargadas de emociones.

Thainá Nunes

Quizás todos deberíamos vivir un poquito más como Claudia y disfrutar los detalles simples de la vida.

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