Por Catalina Maldonado
5 November, 2020

Así como farmacias, supermercados y hospitales, este país ha declarado que las librerías son también un espacio de primera necesidad así que permanecerán en funcionamiento en vista de una nueva cuarentena.

Si bien la pandemia por coronavirus parecía casi algo del pasado en Europa, lo cierto es que una nueva oleada de contagios ha afectado a la región y ya en algunos países se preparan para un nuevo confinamiento con la llegada del crudo invierno europeo.

Pero, a pesar de que una nueva cuarentena supone el cierre de todo local o comercio que no sea esencial, para Bélgica la opción de incluir a las librerías como un lugar de “primera necesidad” es más que válido. Aquí te contamos las razones.

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Declarando a los libros como un “bien esencial”, el país quiere garantizar el acceso de las personas a los libros durante todo el confinamiento para no perder esa conexión que muchos belgas tienen con la lectura y sobre todo por el cuidado de la salud mental. 

Convencidos de que la lectura ayuda a sobrellevar la angustia o la falta de planes y rutinas a causa de la pandemia por coronavirus, ante un nuevo escenario de crisis sanitaria, en Bélgica han decidido apoyar la salud mental a través de la permanecía de librerías con sus puertas abiertas. 

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“Nos parece esencial desarrollar una atención (…) a nivel de la salud mental de todos los belgas. La cultura tiene un papel enorme que desempeñar” dijeron tras el anuncio que permitirá a cada ciudadano acercarse, a través de un permiso exclusivo, a lugares con acceso a libros.

“El libro corresponde a una clara necesidad en un período de angustia, de incertidumbres, que cada uno se refiere a su propia mortalidad, a la precariedad de la existencia” dijo el gobierno del primer ministro Alexander de Croo.

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Por lo pronto, según también anunciaron, esta nueva etapa será con un “confinamiento más severo” que el anterior y que implicará el cierre de bares y restaurantes, la recomendación del teletrabajo y un toque de queda entre medianoche y las cinco de la mañana.  Sin embargo, la posibilidad de ir por un libro siempre estará disponible.

¡Aplaudimos la iniciativa!