Por Antonio Rosselot
8 marzo, 2021

La gran cantidad de policías en la ciudad y otros factores culturales y religiosos, también hacen de la capital de Japón un lugar donde uno puede andar más relajado.

Vayamos donde vayamos, siempre tendremos el riesgo de sufrir pérdidas, cartereos u otros imprevistos en las calles. Es algo que no debería ser un impedimento a la hora de planificar un viaje, pero la verdad es que alguno de estos incidentes siempre hará pasar un mal rato.

Además, hay muchos lugares en donde si te roban o pierdes las cosas, ya puedes darlas por desaparecidas en el instante. Afortunadamente hay otras ciudades y urbes grandes en donde hay una cultura cívica más desarrollada y otros factores sociales que no explicaremos ahora, pero de todas ellas, hay una sola que destaca como “la más honesta del mundo”.

Hablamos de Tokio, la capital de Japón y la que ostenta la segunda área urbana más poblada del planeta —más de 40 millones de habitantes—. Por lo mismo, es evidente que se pierden o extravían muchísimas cosas al día, pero la labor de la policía local es clave para que gran parte de los ítems perdidos regresen a las manos de sus dueños.

De acuerdo a las cifras de la Policía Metropolitana de Tokio en 2018, los agentes locales devolvieron el 73% de todos los documentos de identidad perdidos (más de 545 mil en total), así como el 83% de los teléfonos móviles (130 mil) y el 65% de las carteras (240 mil). Lo más sorprendente es que, en general, estos artículos fueron retornados el mismo día a sus dueños.

¿Cómo se explica este extraño fenómeno? En primer lugar, hay que hablar de la enorme cantidad de policías y comisarías que hay en la ciudad. Cada barrio tiene su kōban, una comisaría local con oficiales simpáticos y colaboradores. Las kōban poblan casi cada rincón de la ciudad, habiendo unas 97 estaciones por cada 100 kilómetros cuadrados; es decir, no es complejo pedir ayuda rápida en caso de emergencia.

Por otra parte y como bien explican en Intriper, está presente la cultura derivada del budismo y el sintoísmo, a partir de la cual las personas priorizan lo grupal y lo colectivo sobre lo individual, que vendría siendo un sinónimo de egoísmo. Si bien gran parte de los japoneses no se identifica con una religión en particular, estas creencias se volvieron parte del inconsciente colectivo con el pasar del tiempo.

Sea como sea, podríamos decir que Tokio es una de las ciudades más seguras del mundo también. Quizás valga la pena darse una vuelta; cuando se pueda, obviamente…

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