Por Alejandro Basulto
23 May, 2019

“Cuando fuimos a la embajada y nos dijeron: ‘No son una familia, no están casados y, Derek, no eres su padre’”, cuenta Mize, uno de los afectados.

La política migratoria de Estados Unidos es constante blanco de críticas y denuncias. Muchos vimos con indignación como a niños, niñas y adolescentes inmigrantes eran encerrados en jaulas tras ser separados de sus padres, sufriendo ahí además carencias y abusos. Y a esa imagen junto a otras que ha dejado el fenómeno migratorio en un país tan cerrado de fronteras como el gigante del norte, se sumó una de un matrimonio homosexual.

Debido a que James Derek Mize, un ciudadano estadounidense, que nació y se crió en dicho país. Y su esposo, Jonathan Gregg, que nació en el Reino Unido, pero que por la nacionalidad de su madre, también es ciudadano de Estados Unidos. Ambos, están enfrentados al Estado Federal norteamericano, debido a que no le conceden a su hija la nacionalidad como estadounidense.

The New York Times

La pequeña nació en otros país, gracias a un viente subrogado, proceso que contó con el óvulo de una donante y la esperma de su papá nacido en Gran Bretaña. Circunstancia, que por políticas antiguas, no le permite calificar para obtener su ciudadanía como estadounidense, a pesar de que sea hija de dos nacionales.

“Ambos somos estadounidenses; estamos casados (…) Consideramos realmente difícil de creer que tendríamos una hija que no podrá estar en nuestro país”

– dijo Mize a The New York Times.

Getty Images

Una política del Departamento de Estado Federal, que está basada en la ley migratoria, que exige que el hijo nacido tenga una conexión biológica con sus progenitores estadounidenses para recibir la ciudadanía. Lo que normalmente no es fuente de problemas, excepto, cuando hablamos de bebés que nacen producto de la asistencia tecnológica y solo tienen un padre genético que sea estadounidense.

Este tipo de políticas han estado bajo intensas críticas debido a que discriminarían especialmente a matrimonios igualitarios (entre personas del mismo sexo). Debido que los hijos de estos son generalmente adoptados o nacidos producto de la reproducción asistida, llegando hasta a ser considerados “ilegítimos”, poniéndolos en una segunda categoría lejos de la ciudadanía.

Getty Images

Simone, hija del joven matrimonio entre Mize y Gregg (que data del año 2014), nació en un hospital británico el año pasado. Y tras obtener su acta de nacimiento en el extranjero, no califica para obtener la ciudadanía estadounidense.

“Cuando fuimos a la embajada y nos dijeron: ‘No son una familia, no están casados y, Derek, no eres su padre’, fue como si todo mi cuerpo se inundara con cada emoción que he tenido desde que me llamaron ‘Maricón’ por primera vez”

– expresó Mize.

The New York Times

Ambos tienen sus trabajos en Estados Unidos, pero su hija no puede estar con ellos. Y temen que este problema legal afecte su correcto desarrollo. No tienen con quien dejarla para que la cuiden y el Estado Federal no parece ceder a la solicitud para que sea una ciudadana más de Estados Unidos.