Por Alejandro Basulto
1 July, 2019

La razón de la pena es debido a que María Gómez se resistió a la autoridad. Ella argumenta que se defendió de un ataque discriminatorio por parte de la policía.

En pleno mes del orgullo LGTBI, y en un país como Argentina, en el que se ha avanzado harto en la igualdad de derechos para personas gays, lesbianas, bisexuales y transgénero, como por ejemplo, en la legalización del matrimonio igualitario, la adopción homoparental y es uno de los pocos países en el continente que tiene una ley de identidad de género. Aún en dicho contexto, una mujer que besó a su pareja, y fue discriminada por una oficial de policía, terminó condenada a un año de prisión en suspenso por defenderse.

Franco Fafasuli

Se trata de la historia de Mariana Gomez, quien tras despedirse de sus pareja, Rocío Girat, un 2 de octubre del 2017, terminó siendo abordada por dos policías. Ella acusó que la discriminaron, poniéndole una mano en el pecho, tratándola de “pibe” y además pidiéndole la libreta de casamiento.

Y por su parte, la policía Karen Villarreal, la arrestó por resistirse a la autoridad y provocar lesiones leves. Entre ellas, tirarle del pelo y arrancarle un mechón.

Franco Fafasuli

Finalmente este viernes, la jueza Yungaro, después de 20 meses de investigación, decidió condenar a Mariana por el primer delito. Es decir, fue condenada a un año de prisión en suspenso por resistirse a la autoridad. Sus argumentos los dará el 5 de julio, mismo día en que Lisandro Teszkiewicz, abogado de la mujer acusada, apelará la medida ante la Cámara.

“Si es necesario iremos hasta la Corte Suprema”

– advirtió el defensor, a Infobae.

Franco Fafasuli

Apenas oyó la condena, Mariana gritó: “Los pedófilos tienen que estar en cana, no nosotras”. Y lo decía quien fue víctima de abusos junto con sus dos hermanas, por parte de su padrastro y abuelastro. Condenados ambos a ocho años de cárcel cinco años antes en un juicio abreviado.

Franco Fafasuli

Poco después, Mariana Gómez se descompensó y se desmayó debido al ataque que nervios que sufrió. Fue socorrida por la multitud que la acompañaba y la ambulancia tardó media hora en llegar.

Su esposa Rocío Girot, acusó a la jueza Yungano de ser “discriminadora y lesboodiante”. En un juicio, que tiene indignada a la población LGTBI en Argentina.

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